sábado, 29 de noviembre de 2008

El movimiento pro-aborto ataca legalmente a los centros que han ayudado a salvar miles de vidas


EE.UU-. ( AGENCIALAVOZ.COM ) Al saber que estaba embarazada, la joven Samantha Canteen, pensó que sólo tenía una opción. “Fue muy difícil porque no sabía cómo decirle a mi mamá y sí sabía que se enojaría… creo que por eso quería abortar a mi bebé para que nadie se enojara conmigo”.


Pero eso cambió cuando visitó este centro de embarazos, un lugar que según ella realizaba abortos.
“Cuando entré estaba asustada y no sabía qué esperar”.
“Lifecare” no practica abortos, en cambio los voluntarios realizan pruebas de embarazo, ultrasonidos y dan cuidados prenatales a cientos de mujeres cuyo embarazo no es planeado.
“Cuando supe que no eran una clínica de abortos pensé que me dirían ‘debes tener a este bebé, no debes abortarlo’ y pensé que dirían ‘Dios aquí y Dios allá’ pero ellos no fueron así. Ellos me escucharon y sólo me abrieron sus brazos y de verdad se los agradezco”, dice Samantha.
Centros como este han existido en el país desde hace más de 30 años.
Pero si los que apoyan el aborto se salen con la suya centros como “Lifecare” no podrían estar disponibles para mujeres como Samantha. Durante años los abortistas han atacado a estos centros tratando de desacreditarlos.

Es una batalla que muchos en el movimiento pro - vida han esperado. Melinda Delajoy preside una coalición de centros de embarazo “CareNet” dice, “esto no es algo inesperado, cuando te opones al aborto en Estados Unidos, al dolor, a las vidas perdidas, a las vidas destrozadas por esto, siempre habrá oposición”.
La más reciente oposición golpeó a varios centros de embarazo en Maryland. Un grupo pro aborto envió a falsas clientes a los centros y luego denunció que los voluntarios mal informaron a las mujeres sobre los riesgos del aborto y los servicios que ellos proveen.
Los abortistas usaron esto para promover un proyecto de ley cuya intención es desacreditar a los centros de embarazo.
Jeananne Maxon representa legalmente a los centros de embarazo. “Lo que el proyecto de ley pretende es forzar a los centros de embarazo para que digan a sus clientes ‘no le estamos dando información totalmente cierta’”.


Siendo esta situación una clara violación de la ley…así lo confirma Maxon, “se trata de un tipo de discriminación. Este proyecto de ley está dirigido a los centros de embarazo sólo porque no practican abortos. No importa cuán profesional sea el centro, no importa cuando bueno sea su personal, pueden tener cien por ciento de satisfacción en sus clientes que aún así se aplicaría el proyecto, sólo porque no practican abortos y eso es una especie de discriminación”.
Tras el testimonio de verdaderas clientes de los centros el proceso terminó sin una votación, pero Maxon dice que la batalla aún no termina. “Nuestros oponentes seguirán luchando, nos dimos cuenta que la Red de Mayoría Feminista contrató una persona a tiempo completo sólo para coordinar ataques contra los centros de embarazo”.


Delajoy agrega, “Nuestra mayor defensa y la defensa que siempre promovemos son nuestras clientes. Dejen que ellas hablen”.
Mujeres como Samantha que luego de dar a luz a su hijo Jayden, ha regresado a la universidad. “Mi experiencia es maravillosa. Poder tenerlo entre mis brazos y decir ‘miren lo que Dios me dio’, estoy tan feliz. Dios me dio la oportunidad de traer algo tan precioso a este mundo y yo le doy gracias todos los días”.
Palabras que muchos en el movimiento pro-vida creen que les ayudará a vencer…
“Creo que temen que se sepa la verdad sobre el aborto. Creo que temen ver clientes diciendo que abortar no es una decisión tan fácil, que es algo que cambia la vida, que tienen que lidiar con las cicatrices de su aborto por el resto de sus vidas”, dice Maxon.

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Blogger Templates