MEXICO-. ( AGENCIALAVOZ.COM ) Cientos de personas del norponiente caminaron desde sus casas hasta el comedor Pan de Vida para llevarse un pedazo de carne de pavo a sus bocas, gracias a que evangélicos de Estados Unidos cruzaron la frontera para compartir el Día de Acción de Gracias con los más necesitados.
“A veces no hay que comer y qué bueno que vinieron”, dijo la mujer mientras degustaba la carne de pavo.
De forma simultánea los bienhechores (quienes cenaron en el Día de Acción de Gracias en El Paso mientras trabajaban ordenando los alimentos que traerían a Ciudad Juárez) entregaron comida en otras colonias marginadas y en el Cereso. Hoy continuarán en otros puntos.
Jack Langley, de 57 años y quien habita en Glen Rose y pertenece a la Primera Iglesia Bautista, comentó que acudió al área de Anapra porque es una manera de servir a Dios. Vino con su esposa y dos nietos, quienes al igual que él servían uno y otro plato para los colonos, la mayoría niños.
El comedor Pan de Vida se ubica en la colonia La Conquista, pegada a Anapra.
Durante más de una década, los estadounidenses cruzan hacia México para celebrar el Día de Acción de Gracias, fecha en que agradecen a Dios por las bendiciones.
Juan Alberto Corona Castro, un pequeño de 10 años, luego de recibir su platillo, se dirigió hacia afuera del inmueble debido a que el interior estaba lleno.
En ese lugar, a diario alimentan a más de 250 alumnos de un preescolar y una primaria, y cada cuarto jueves de noviembre, el Día de Acción de Gracias en Estados Unidos, convocan a toda la comunidad a degustar el pavo.
El pastor Fernando Maldonado, director de uno de los comedores de Anapra, dijo que es una manera de sembrar el amor al prójimo.
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