martes, 7 de agosto de 2007

Si Brasil es conocido como el mayor país católico del mundo, ahora pasa a ser también el mayor país pentecostal del planeta.

Christian press / ( AGENCIA LA VOZ )El Informe del World Christian Database indica que Brasil tiene 24 millones de seguidores de iglesias pentecostales, superando por largo margen a los Estados Unidos, con 5,8 millones de pentecostales, donde surgió esa vertiente del protestantismo.
El World Christian Database es una base de datos elaborada por el Seminario de Teología Gordon-Conwell, uno de los cuatro mayores de los Estados Unidos, y sin vínculo con alguna iglesia, informó la Folha de San Pablo, el domingo. El relevamiento es realizado en el mundo entero, y los datos corresponden al 2006.
Otra pesquisa, de la fundación estadounidense Pew Fórum, que estudia la influencia de la religión en la sociedad, mostró que 62% de los pentecostales brasileños no nacerán en cuna pentecostal, y que 45% se convertirán del catolicismo. Para el Censo brasileño de 2000, los católicos sumaban 138 millones de fieles.
En el análisis de los estudiosos, la Renovación Carismática Católica, que tendía a ser como una vertiente capaz de estancar la transferencia de fieles del catolicismo al pentecostalismo, no alcanzó los resultados esperados. Aún así, según la Pew Fórum, 34% de la población brasileña se dice carismática, lo que equivale a 62 millones de personas.
Mas los hábitos de los carismáticos católicos no difieren mucho de otros cristianos. El profesor de pos-graduación en ciencias sociales de la Universidad Federal de San Carlos, Paul Freston, consultado por la Folha de San Pablo, dice que así como existe en Brasil la categoría de “católico no-practicante” está surgiendo o termino “católico carismático no-practicante”.
La investigación de la Pew Fórum constató que 86% de los pentecostales brasileños frecuentan la iglesia por lo menos una vez por semana, índice que cae a 38% cuando se trata de la población brasileña como un todo. En cuanto a la lectura de la Biblia, 51% de los pentecostales afirmaron que la leen todos los días, contra 16% de las demás personas.

lunes, 6 de agosto de 2007

Jesús Adrián Romero regresa a los estudios de grabación

El Paso, Texas Vastago / ( AGENCIA LA VOZ )- Luego de un merecido año sabático y tras el impactante éxito de El Aire de Tu Casa, regresa a los estudios de grabación Jesús Adrián Romero, con los primeros detalles de lo que será su próximo lanzamiento discográfico.
Desde hace aproximadamente dos semanas, el equipo de trabajo de Vástago Producciones, una de los más importantes sellos de música cristiana de habla hispana, viene anunciando el regreso de Jesús Adrián Romero al estudio, ubicado en la ciudad de El Paso, Texas en los estados unidos.
Según lo manifiestan los comunicados internacionales, el estudio de Vástago Producciones, se encuentra en plena actividad con la llegada del reconocido salmista mexicano con el fin de iniciar la producción de su siguiente proyecto.
Los más cercanos al carismático cantautor, han informado a los diversos medios de comunicación, que en medio de risas y gratos recuerdos ya se han comenzado a escuchar nuevas melodías compuestas en el transcurso del mencionado período sabático de Jesús Adrián Romero.
En compañía de sus productores y amigos Mike Rodríguez y Daniel Fraire, ya están cobrando vida las primeras notas que darán a luz este proyecto. Del mismo modo, cabe decir que se contará con los talentos musicales de Pedro Marín, Roberto Serrano, Misael Blanco y Fernando Ramírez, además de la grabación profesional a cargo del Ingeniero Alex Rodríguez.
Finalmente, es de anotar que Jesús Adrián Romero no viene solo, sino acompañado de alguien muy importante para él, que lo acompaña en su faceta de compositor, imprimiendo el toque familiar en esta producción. Ser trata de Adrián Romero, su hijo, quien se involucra en este proyecto con dos canciones de su autoría. Como cosa curiosa, Adrián tiene la edad que tenía Jesús Adrián cuando inició su faceta de compositor.

Testimonio de una joven china cristiana

BEIJING.El Comercio / ( AGENCIA LA VOZ ) Wang Yijun es mi nombre chino. Nací un 23 de diciembre de 1983 --próspero año del Cerdo, según el zodiaco ancestral-- en la provincia de Fujian, célebre porque exporta chinos a todo el mundo. Pero volví a nacer en el 2003, cuando por fin conocí a Dios.
Tengo un hermano menor al cual debo llamar primo. Nació en el año del Tigre y se quedó con nosotros hasta que mis padres ya no pudieron esconderlo. Debido a que en China no está permitido tener más de un hijo por familia, Wang Zhaoyang nació como ilegal. Cada vez que alguien llegaba a casa, teníamos que ocultarlo en el clóset o en otra habitación. Mi madre le pidió que la llamara tía y no mamá frente a los extraños. Era muy pequeño y a veces se olvidaba.
Cuando creció, mis padres lo enviaron a vivir con unos familiares. Ya no había otro camino. Mi papá era funcionario local y estaba a cargo del programa de planificación familiar. Reconocer a un segundo hijo significaba perder el trabajo, ser expulsado del partido y pagar una fuerte multa. Mi padre amaba tanto a mi hermano que permitió que naciera. La noche que Wang Zhaoyang partió de nuestra casa, mis padres lloraron hasta el amanecer.
El tiempo se ha llevado nuestro secreto. Wang Zhaoyang y yo hemos comprendido que, por encima de todo, seguimos siendo hermanos. Como él estudia también en Beijing, una vez al mes nos reunimos para almorzar. Preferimos no hablar del pasado, nos invaden muchos silencios. Confieso que no estoy de acuerdo con la aplicación de la política del hijo único, aunque comprendo que fue necesaria en su momento. Pero insisto en que hay otras formas menos crueles de controlar la población.
VIDA CRISTIANATenía 20 años cuando recién empecé a vivir. En el 2003 estaba convencida de que me esperaba un futuro inmejorable. Estudiaba Relaciones Internacionales en la Universidad de Beijing, la mejor del país. Militaba en el Partido Comunista, como la mayoría de mis compañeros de clase. Era parte de una élite estudiantil que es educada para renovar los cuadros. Sabía perfectamente que, tras la graduación, ocuparía algún prometedor cargo en el Gobierno, y de allí rumbo a la cúpula, el sueño de todos los estudiantes de política en China.
Y, entonces, algo cambió. Ese mismo año llegaron tres nuevos profesores estadounidenses a la universidad. Dos de ellos enseñaban inglés y el otro, Derecho Internacional. Nunca hablaban de su fe durante las clases, pero irradiaban mucha paz y alegría. Miraban la vida de forma distinta. Me inquietaba saber de dónde provenía tanto optimismo. Les pedí que me hablaran de su fe.
Una tarde me presentaron a sus familias. Me recibieron con tanto amor que al principio me sentí extraña. Empecé a notar detalles muy diferentes. Valoraban la vida humana y parecían estar realmente muy unidos. Me invitaron a las reuniones de la Iglesia Protestante y asistí. Allí escuché por primera vez que "dar es mejor que recibir". Conocí a Dios a través de los actos de estas personas. Unos meses después me convertí al cristianismo.
Cuando se los conté a mis padres, estaban muy sorprendidos, pero aceptaron mi decisión, aunque no la comprendieron. Para muchos chinos, ser cristiano es lo mismo que pertenecer al Falun gong, una secta tachada de diabólica. A mi familia le preocupaba que el cristianismo me alejara de mi cultura, pero eso no ha pasado. Creo que me ha hecho mejor persona y mis padres lo han notado.
Con mis amigos pasó algo distinto. "¿Cómo puedes creer en una religión extranjera? ¿Has olvidado que eres china?", me decían. Y yo les contestaba que el budismo también es importado, aunque los chinos pensamos que es nuestro. Simplemente no entendían. Algunos me acusaron de haber traicionado a mis ancestros.
RENUNCIA AL PARTIDOEn China, renunciar al Partido Comunista es casi un suicidio. Durante un año, la idea me dio vueltas por la cabeza. No podía dormir. A medida que conocía más a Dios, se me hacía más difícil acudir a las reuniones partidarias y, sobre todo, escribir los reportes mensuales. Ya no podía seguir diciendo que el partido era lo primero en mi vida y que no existía ningún otro dios. Un día me armé de valor y presenté mi carta de renuncia.
Fue todo un escándalo. Uno a uno, y de forma ascendente, desde el líder de mi grupo hasta un alto dirigente de la universidad, intentaron convencerme de que estaba cometiendo el mayor error de mi vida y que lo iba a lamentar. Nadie renuncia al Partido Comunista en China. Lo expulsan.
Pero yo insistía en que era cristiana, lo cual está prohibido para un comunista. "A pesar de que voy a renunciar, sigo amando China con todas mis fuerzas", les expliqué. Ellos me contestaron que el Partido Comunista es China. Si renuncias al partido, renuncias al país.
Trataron de intimidarme contándome el caso de una alumna de mi universidad que intentó abandonar el partido. Pero se dio cuenta de su equívoco cuando recordó que un hecho tan grave como este, aparecería en su expediente. (Todos tenemos un expediente en China). Y que sin importar dónde vaya o lo que haga, su renuncia la perseguiría por siempre. Era una gran ofensa.
Cuando mis compañeros de clase se enteraron, me llamaron desde loca hasta estúpida. Mis amigas más cercanas me confesaron que ellas tampoco creían ni en el comunismo ni en el partido, pero que la membresía era vital para impulsar sus carreras y triunfar en la vida. "Sigue practicando tu fe en secreto, pero continúa siendo miembro del partido", fue el consejo que recibí. Igual renuncié.
LUZ EN EL HORIZONTELos meses que siguieron fueron los más duros, pero el amor de Dios me dio una fortaleza y una tranquilidad que nunca antes había experimentado. A pesar de que me había quedado sola y con un futuro incierto, nunca me arrepentí. Después de meditarlo mucho, opté por salir del país, al menos por un tiempo. La Universidad de Nueva York me dio una beca completa para estudiar un doctorado. Cuando una puerta se cierra, muchas otras se abren.
Allí, buscaré especializarme en trabajo social con mujeres y niños. Pero me interesa trabajar en una organización internacional o una ONG donde no tenga que sacrificar mi fe. Me gustaría desarrollar proyectos o participar en programas que se apliquen en China. No puedo desvincularme de la realidad de mi país.
Y también me ilusiona pensar que quizá en un futuro, podré tener un esposo, muchos niños, varios perros y una casa grande llena de amor, bendecida por Dios. Como ves, es un sueño muy común a mi edad. Pero en China es un sueño imposible de cumplir.
LOS HERMANOS JAPONESESMuchas veces me han preguntado por qué los jóvenes chinos odiamos tanto a los japoneses. Creo que no es culpa de los jóvenes, el partido nos enseña a odiarlos desde que somos muy pequeños. Después de las manifestaciones de Tiananmen, en 1989, el Gobierno utilizó Japón para unir a la juventud china contra un enemigo histórico común. De esa manera, olvidarían pronto los reclamos contra sus propios dirigentes. "Si amas a China, odias a Japón", fue el lema. Pero no era amor al país, sino al partido lo que reclamaban. En las escuelas nos obligan a ver las películas sobre las atrocidades que cometieron los japoneses contra los chinos durante la guerra. Como éramos niños, llorábamos mucho y reclamábamos justicia. "No había que temer, siempre estaría el partido para rescatarnos", era la enseñanza final. Esos documentales eran tan fuertes que hasta los adultos lloraban, aunque el Gobierno consideraba que encendía nuestro patriotismo. Odiar a los japoneses se convirtió en un mal hábito de los chinos. Lo curioso es que muchos jóvenes experimentan sentimientos encontrados. A varios chinos les gusta el manga, la moda, las películas, el arte, la música y otras manifestaciones de la cultura japonesa. Pero esconden estos gustos para no ser acusados de traidores. Y entonces repiten lo mismo que escucharon desde que son niños.
CLAVESConversiones4 Según estadísticas del Consejo Cristiano de China, el número de protestantes chinos superó los 16 millones, unos seis millones por encima de los datos registrados hace diez años, aunque otras fuentes extraoficiales duplican la cifra.
4 Actualmente existen 55.000 centros de reunión, 36.000 religiosos, incluyendo 3.700 pastores y asistentes, así como presbíteros y evangelizadores. El número de trabajadores seglares ha alcanzado la cifra récord de 100.000.

¿Asistirá Beckham a los cultos cristianos semanales de LA Galaxia?

Christian Press ( AGENCIA LA VOZ )El ex capitán Beckham de 31 años, del equipo de Inglaterra firmó un contrato que equivale a más de $250 millones, pero pronto compartirá el campo con jugadores que valen mucho más que el oro. Ellos son hombres de fe, provenientes algunos de iglesias pentecostales , accedieron a hablar acerca de este tema después de un emocionante empate 2-2 con el equipo de Kansas, en el Home Depot Center el sábado 7 de julio.
El equipo de LA Galaxia había realizado la 5ª Noche de Fe Anual, en donde se presentaron artistas cristianos, varios ministerios y algunas iglesias, incluyendo el Calvary Chapel South Bay, quien exhibió su booth en el evento.
El presentador de la Noche de Fe fue Chris Klein, un jugador del equipo nacional de USA, quien recientemente ingreso al club. Antes de iniciar el partido Klein habló a la multitud sobre la importancia de la fe en su vida.
«Mi relación con Cristo es lo que me motiva a jugar y es la razón por la cual día a día vengo a trabajar duro». Y agregó «yo lo hago para que mi luz brille y Él se glorifique».
Después del partido Klein explicó en los vestidores que el equipo de LA Galaxia tiene un culto semanal dirigido por Atletas en la Acción, un ministerio para jugadores del Campus Crusade for Christ. Y entonces le pregunté si cree que Beckham asistirá a uno de estos servicios.
«No tengo la menor idea» me contestó. «Eso dependerá de él, nosotros extendemos una invitación abierta a todos los jugadores y mantenemos la puerta abierta por si ellos quieren entrar y mojarse en las aguas. A nosotros nos encantaría tenerlos».
Otro hombre de fe en el equipo es la superestrella de fútbol Americano, Cobi Jones, quien ha sido líder en el equipo de los Estados Unidos de 1992-2004, y quien metió los dos goles que empataron el partido en la Noche de Fe.
Jones colgaba una cruz alrededor del cuello, y le pregunté qué significa la fe para él.
«Para mí personalmente, significa fe en mi mismo y en Dios», respondió el futbolista y agregó «fe en que estaré seguro y que todo lo que haga correctamente saldrá bien».
Luego le pregunté a Cobi Jones si pertenece a una religión y él contestó firmemente: «Sí, soy cristiano».
la llegada de David Beckham al equipo de LA Galaxia será una etapa bastante interesante y yo los mantendré informados si él empieza a asistir a los cultos semanales, ¡Oren porque así suceda!

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Blogger Templates