
MEXICO-. ( AGENCIALAVOZ.COM ) El secretario de Seguridad Pública de México, Genaro García Luna, identificó la tarde de este miércoles al secuestrador del avión de Aeroméxico como José Marc Flores Pereira, pastor evangélico de origen boliviano, quien atribuyó su acciona a una supuesta "revelación divina" que estaba destinada a evitar que suceda una catástrofe en la capital mexicana.
La autoridad mexicana dijo que Flores Pereira, nacido en Santa Cruz en 1965, es adicto a las drogas y alcohólico, por lo que estuvo recluido en la cárcel de Palmasola. Este pastor, sin embargo radica desde hace 16 años en Oaxaca.
García dijo que tras ser aprehendido, luego de un impresionante operativo de seguridad en el aeropuerto del D.F., el ciudadano boliviano dijo que tuvo una revelación divina, puesto que conjugó la fecha 9 de septiembre (mes 9) de 2009, lo cual da 999, que invertido resulta 666, que es el número de la bestia citada en la biblia.
Flores dijo que su afán por secuestrar la nave del vuelo 537 que era tripulado por más de 100 pasajeros, era para forzar al piloto a dar siete vueltas alrededor del aeropuerto para, como aseveró según García, romper una eventual maldición que iba a traducirse en un terremoto como el que asoló a la capital mexicana en 1985.
García dijo que ese fue el motivo para que el cruceño pidiera hablar con el presidente mexicano Felipe Calderón, para lo cual dijo incluso que portaba explosivos para destruir la nave, situación que luego fue desvirtuada luego de que los pasajeros y la tripulación fueron evacuados de la nave.
El titular de Seguridad Pública explicó que el detenido mencionó que el Espíritu Santo lo acompañaba en su misión, detalló el operativo para rescatar a los pasajeros que venía en el vuelo y destacó la labor de las Fuerzas Armadas en el operativo dentro del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
Las cadenas de televisión Televisa y CNN, así como varias páginas electrónicas, informaron desde México DF que la nave logró aterrizar en la capital mexicana con el reporte de secuestro; entonces la nave fue aislada en una zona donde se produjo el operativo.
Contactado por Televisa, el secretario mexicano de Transportes Juan Molinar dijo que en ningún momento se puso en riesgo la operación de la aeronave, un Boeing 737 que cumplía el vuelo entre Cancún y la ciudad de México.
El funcionario dijo que este hecho está en proceso de investigación, aunque descartó la presencia de explosivos en manos los secuestradores