ESPAÑA-. ( AGENCIALAVOZ ) La última película de Nicole Kidman llega a la gran pantalla seguida por una gran polémica en algunos círculos religiosos. En particular, la Liga Católica de los estados unidos ya comenzado una campaña en contra de esta película. El periodista y crítico de arte José de Segovia ha explicado en una entrevista a eMision.net cuáles son las claves de esta polémica.
Se trata de una adaptación de "Luces del Norte", la primera entrega de la Trilogía "La Materia Oscura". Esta aventura transcurre en un mundo paralelo al nuestro, cuya tecnología y forma de vida han evolucionado de forma diferente, aunque a la vez similar. Pero hay algo completamente extraño en ese universo: las almas de las personas se manifiestan como pequeños animales, los “daimonions”. Por otro lado, también existen osos acorazados, con una astucia superior a la humana son grandes guerreros del Norte, y brujas, que surcan los cielos montadas en sus daimonions o en una nube de pino. La Brújula Dorada narra la historia de Lyra Belacqua, que inocentemente sigue las instrucciones de una brújula dorada, el Aletiómetro, que le conduce hacia Norte para salvar a su mejor amigo. La Liga Católica norteamericana es una de las instituciones religiosas que ya se han manifestado en contra de la película ‘La brújula dorada’ por considerar que las novelas en que se basa "denigran al cristianismo y promueven el ateísmo entre los niños", según ha declarado su presidente, Bill Donahue. El autor de la serie ‘La materia oscura’ que incluye esta primera entrega de ‘La brújula dorada’, Philip Pullman, ha sido una de las personas más criticadas durante este estreno. Aunque Pullman tuvo en su día contacto con la Iglesia Anglicana e incluso es conocedor de la Biblia, se define a sí mismo como “ateo” desde el razonamiento, y forma parte de la Sociedad Humanista. Esto ha ayudado a que sus declaraciones hayan sido muy beligerantes y hayan terminado por crispar el ambiente con los religiosos. LAS CONNOTACIONES ESPIRITUALES DE LA TRAMA La película presenta una trama fantástica en la que la protagonista vive en un mundo paralelo donde las almas de las personas se manifiestan como animales. El contexto es un mundo de oscuridad que está dominado por la autoridad opresiva denominada “el Magisterium”. “La orden de el Magisterium se da a entender que significa la Iglesia” –dice José de Segovia. El mismo autor de la novela confiesa que el Magisterium representa a la autoridad religiosa. De Segovia explica que en toda la trama existe un conflicto de tipo angélico e incluso se menciona una rebelión angélica que recuerda a la rebelión de Lucifer y sus ángeles contra Dios. “El autor no solamente tiene una influencia bíblica sino también de todos los textos gnósticos del siglo II” –explica De Segovia. El dios que ha aparece en la novela no es el dios bíblico sino “una especie de demiurgo contenido en la materia”. El periodista José De Segovia afirma que el mensaje de la película va más en contra de la religión que del cristianismo en sí: “Se trata del rechazo a este sistema religioso que es el Magisterium”. Este simbolismo lleva a pensar rápidamente en la Iglesia Católica y el ejercicio de autoridad y autoritarismo que ejerció durante tanto tiempo. De Segovia ha explicado que entiende que esta película haya podido molestar a las instituciones católicas pero también ha dicho que “si como evangélicos entendemos que el cristianismo no es igual a religión debemos tener una actitud de mucho más discernimiento entre todo lo que se dice”. “Pullman evidentemente no cree en Dios y rechaza la fe pero realmente vemos que su problema está básicamente con la religión, como el de muchas otras personas, pero no con la figura de Cristo” –dice De Segovia. El teólogo José De Segovia también ha explicado que Pullman llegó a confesar en una entrevista que se ha había sentido fascinado y atraído por la persona de Jesús, y dice que éste ha estado malinterpretado por las instituciones religiosas. EL DIOS DE LA BIBLIA “La construcción mítica de la novela no corresponde al Dios de la Biblia, el Dios de la Biblia es un Dios que existe eternamente y no procede de ninguna materia, es un Dios único, creador de todo y trascendente; no es un Dios que se pueda matar, como el de la historia de Pullman” –explica De Segovia. Además, De Segovia ha aclarado que el Dios de la Biblia es alguien compasivo que pone todo su ser en un plan de salvación para la humanidad.