ARGENTINA.- ( AGENCIALAVOZ.ORG ) Bajo un cielo cubierto, una espesa llovizna, un manto gris en el cielo y con paraguas en manos, una multitud marchó ayer en Paraná para pedir por la familia. La caminata fue organizada por la Iglesia Católica, aunque se sumaron los credos evangélicos, los alumnos de las escuelas católicas, los fieles y otros particulares que quisieron unirse en el recorrido que partió desde la Plaza 1º de Mayo hasta Casa de Gobierno, y que tuvo como propósito leer un petitorio en el que se defendió al matrimonio y la familia como base natural y fundamental de la sociedad.
Una gruesa columna se movilizó extendiéndose a lo largo de cuatro cuadras. Todas las parejas fueron con sus hijos. Mientras unos caminaban otros repartían panfletos en la Peatonal con un claro mensaje: “Queremos papá y mamá. Somos millones de argentinos que defendemos una sola forma de familia: varón y mujer”. La misma leyenda se vio multiplicada en un centenar de pancartas que llevaban los caminantes con gigantes fotos donde se mostraban parejas felices con hijos. Caminaron cantando, aplaudieron y gritaron varias veces ‘Viva la Familia’. El eco resonó por las calles y quienes apenas se asomaban a ver qué ocurría, también saludaban y asistían con aplausos el pedido de quienes marchaban sin importar las condiciones climáticas que mostró ayer el frío sábado en Paraná. Los creyentes oyeron también el pedido de justicia que llevó adelante la otra marcha, la que partió casi a la misma hora desde la Catedral Metropolitana, para pedir por la muerte de la joven María de los Ángeles Roth. “Nos unimos desde acá a los pedidos de justicia por Maia”, dijo Ignacio Patat, el cura que desde el micrófono comandaba los pasos de los peregrinos. En la marcha sobraron los pedidos. Si bien todo se hizo en defensa de la familia, reclamaron por justicia, por una vida digna, por educación y por un no rotundo al aborto. Mario Maulión remarcó que la caminata de ayer no fue “contra nadie, sino en defensa de la familia. No es contra el matrimonio gay, es por la familia”, recalcó el obispo, quien caminó entre los participantes y bendijo a cada uno de los presentes. “Es una marcha por la familia. En muchos sitios aparece como una manifestación contra el matrimonio gay. Queremos que la familia esté constituida por papá, mamá y los hijos. Queremos que esa sea en la legislación la familia que se defienda y se promueva. Es decir que pretendemos la verdadera noción de familia: el hombre, la mujer, los hijos, unidos en el amor del matrimonio”, reiteró el obispo.
EL PETITORIO.
Después del recorrido que partió desde la Plaza 1º de Mayo, siguió por España hasta Italia, Santa Fe y desde allí hasta la Casa de Gobierno, una familia procedió a leer el petitorio. La familia Paso, compuesta por el matrimonio y sus seis hijos, fueron los encargados de leer los ocho puntos del pedido y más tarde se entregaron también las 10.000 firmas que reunieron entre comerciantes, escuelas católicas, comisiones vecinales y organizaciones no gubernamentales.El petitorio llevó como título Por una Familia Natural. “Los aquí convocados somos familias que con nuestros gurises hemos venido hacer oír nuestra voz ante nuestros gobernantes para decirles lo que esperamos de ellos. Representamos a la gran mayoría del pueblo de Entre Ríos que defiende al matrimonio y la familia como base natural y fundamental de la sociedad”, comenzaron diciendo.“Pedimos a nuestros senadores nacionales que no modifiquen el Código Civil a fin de que el matrimonio siga reflejando lo que en la naturaleza humana es la unión de varón y mujer”, reza el primer párrafo del documento. “El matrimonio no es un capricho natural o una creación legal, sino que refleja la integración de las particularidades propias del varón y la mujer, según la naturaleza de cada uno, abierto a la vida y a la preservación de la especie”.En el segundo punto pidieron también que respeten el derecho del niño de tener un papá y una mamá de acuerdo a la naturaleza humana y que no se conviertan en instrumentos para satisfacer las pretensiones de los adultos. “Que se respete su interés superior a crecer en una familia formándose en la riqueza de complementariedad entre el varón y la mujer”. El proyecto en cuestión en pos de realizar artificialmente las aspiraciones procreativas de estas parejas, suprime el derecho a la identidad de los hijos que pudiera asignárseles. En efecto, dicen: “Dado que la procreación es una derivación propia de la complementariedad natural entre el varón y la mujer, la inserción de un menor en el contexto de estas uniones reputa, según lo dispone el texto propuesto, la negación de la paternidad y el desconocimiento del padre biológico en el ejercicio de la patria potestad”.El cuarto punto del petitorio refiere a un pedido especial a los gobernantes. Solicitan que se cumpla con las plataformas electorales con las cuales se comprometieron con el pueblo (donde no se postulaban estas impensadas modificaciones) y que se respete la célula fundamental de la sociedad y debe ser protegida por la sociedad y el Estado, según reza el artículo 17.1 del Pacto de San José de Costa Rica. Solicitan además que se escuche a la sociedad antes de imprimir una modificación “tan radical en nuestro derecho escrito y que se atienda a las consecuencias que un cambio tal implica”. Y más adelante dicen: “Esto no importa discriminación alguna, sino la preservación de las instituciones fundamentales de la sociedad”. Y agregan más adelante: El reclamo de determinados efectos jurídicos para este tipo de convivencia no justifica la modificación de un concepto fundamental de la sociedad en pos de dar cabida a situaciones particulares, que pueden hallar respuestas puntuales.En el petitorio expresan que la no discriminación de las personas homosexuales pasa, esencialmente, por el reconocimiento de su dignidad como personas y el respeto de su libertad que no puede ser coaccionada, pero no puede pasar por la aceptación de sus posiciones ideológicas o de sus reclamos justificados. “Anhelamos leyes que proyecten la Nación en valores que respeten la familia tal cual la naturaleza la consagra, ya que es la manera de propagar la especie. “El matrimonio debe ser hombre, mujer y la familia debe ser resguardada por el Estado”.Entre Ríos sin audiencia pública Las iglesias católicas y evangélicas quieren plantear a los representantes electos de la ciudadanía la postura sobre el tema, que ya fue difundida públicamente. Así se está haciendo en todo el país a través de audiencias públicas. Estarían los obispos Mario Maulión, Jorge Lozano (Gualeguaychú) y Luis Collazuol (Concordia); el titular de la Federación de Pastores Evangélicos Ricardo Díaz; el presidente del Consejo de Pastores Evangélicos de Paraná, Carlos Schultz y el subdirector de Cultura de la Municipalidad de Paraná, Ramón Sale. Pero en el mapa de audiencias que se desarrollan en todo el país Entre Ríos no tiene fecha. “No hay fechas. Confiamos en que pueda darse. Yo confío –remarcó– en que se pueda hacer antes del 14 de julio”, anheló el obispo. El calendario de audiencias abarcaba junio y se extendía hasta antes del 14 de julio, cuando la norma debe ser tratada en el recinto, según precisa el texto aprobado.Leve baja de matrimonios en 2010 Desde enero hasta abril de 2009 fueron 1.425 las parejas que se casaron en Paraná. Mientras que en el mismo período, este año, el número total es de 1.395. El dato refleja los casamientos que se efectuaron en la oficina local durante días hábiles, inhábiles y hasta en fuera de horario. Si se comparan los cuatro primeros meses (enero, febrero, marzo y abril de 2009 con 2010) se puede afirmar que se registraron 30 casamientos menos este año. Habrá que esperar cómo termina el año para conocer si la tendencia continúa bajando o se incrementa. En promedio según los datos de 2009, hay unos 300 a 400 casamientos por mes.
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