sábado, 22 de marzo de 2008

Hiperactividad: conozca su origen y síntomas en los niños


Por Karen Johana Sánchez



BOGOTA-. ( AGENCIALAVOZ.COM ) Este trastorno de conducta, caracterizado por actividad motora constante, se presenta con mayor frecuencia en los niños que en las niñas y las investigaciones demuestran que la incidencia en la población escolar colombiana es entre el 6 y el 8 por ciento.

“La hiperactividad es de origen neurológico. Quien la presenta se mueve constantemente, como si tuviera un ‘motor interno prendido’, el cual no posee un botón para apagar”, asegura María Teresa Posada, sicóloga especializada en Déficit de Atención e Hiperactividad y directora del Gimnasio La Cúspide, institución que trabaja con niños hiperactivos.
Es decir, el niño tiene un aumento de la actividad motora por encima de lo esperado. Además, la realiza sin tener un propósito.

Un terremoto en casa

Este es el caso de Lina, una niña de 6 años. “Desde que entró al jardín fue muy inquieta y siempre lo relacionaban con la edad y con lo consentida que era”, dice Esperanza, su madre.
Es la menor de tres hermanos y siempre fue la que tuvo más atención en la casa. Sin embargo, sus padres cayeron en el error de confundir el temperamento de su hija, pues mientras recibía regaños de la mamá, su tía y su padre la consentían.
Pero ninguno se daba cuenta de que la menor sufría hace algún tiempo el trastorno de hiperactividad.
“Ella está jugando y de pronto tiene que romper el muñeco, abrir la llave del gas o dañar el teléfono. Tiene que hacer algo, porque no es feliz si no destroza algún objeto”, agrega Esperanza.
La pequeña estuvo expuesta a algunas pruebas en centros especializados, hasta que finalmente se le detectó que sufre de trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).
En este momento, Esperanza halló el problema que aquejaba a la niña desde que nació. Muchos padres, como ella, sufren durante un tiempo sin saber qué ocurre con su hijo o confunden estas actitudes con algunas enfermedades u otro tipo de problemas, sin pensar en el verdadero origen del problema.

Sobreactivo vs. hiperactivo
Es muy distinto hablar de ambos términos. “Usualmente, el primero es aquel que tiene una cantidad de actividad motora, superior a la esperada, pero que solamente lo exhibe en lugares donde es apropiado que lo haga. En cambio, el niño hiperactivo nunca deja de moverse y pareciera no ser disciplinado”, explica la neuropediatra Olga Lucía Casasbuenas.
“Aunque es más frecuente en hombres que en mujeres, es más grave en ellas. En la adolescencia, baja en hombres y se mantiene en mujeres. En la adultez, es más o menos similar”, agrega Olga Eugenia Albornoz, siquiatra infantil de la Clínica del Niño.

Características de los niños hiperactivos

De 0 a 3 años
Problemas en el sueño. Se les dificulta conciliarlo y se despiertan sobresaltados.
Tienen problemas con la ingesta del alimento y son selectivos con la comida. Algunas veces los padres cometen el error de jugarles en este momento y los niños pierden la concentración.
Se resisten al cuidado de la madre o cuidador.
Presentan irritabilidad y llanto sin motivo aparente.
Tienen actividad motora excesiva y pobre conciencia del peligro; por eso, son propensos a los accidentes.
De 4 a 6 años
Problemas de adaptación social en el jardín infantil.
Pelean con sus pares y son agresivos.
Desobedecen y se les dificulta seguir normas y reglas.
Inquietud motora excesiva.

Impulsivos.
No saben jugar solos y no admiten perder.
Cambian las reglas de los juegos a su conveniencia para lograr ganar.
Tienen pobres relaciones interpersonales.
De 7 a 12 años
Indisciplinados.
Los catalogan como 'mal educados'.
Presentan una actitud agresiva.
Son líderes.
Sin errores

Evalúe si los problemas que muestra su hijo se han presentado de manera continua, desde muy pequeño, y si afecta tanto al hogar como al ambiente escolar.
Entienda que el niño no se está moviendo por molestarlo. Su trastorno biológico hace que él necesite esa cantidad de movimiento.
Las características del niño hiperactivo pueden ser observadas. Sin embargo, después de identificar el problema, debe ser tratado por un equipo especializado, nunca por una sola persona. Cada caso es diferente.

LOS SUFRIMIENTOS DE JESUS SEGÚN LA MEDICINA


EE.UU-. ( AGENCIALAVOZ.COM ) Jesús en el Huerto suda sangreLos Evangelios nos dicen que Jesús comenzó a sudar sangre cuando estaba orando en el monte de los Olivos, específicamente en el jardín del Getsemaní. Esto no es un lenguaje poético sino una condición médica llamada "hematidrosis". No es muy común pero puede darse cuando hay un alto grado de sufrimiento psicológico.


Lo que sucede es que la ansiedad severa provoca la secreción de químicos que rompen los vasos capilares en las glándulas sudoríficas. Como resultado, hay una pequeña cantidad de sangrado en las glándulas y el sudor emana mezclado con sangre. No es mucha sangre sino una cantidad muy pequeña. Esto provocó que la piel quedara extremadamente frágil de modo que cuando Jesús fue flagelado por el soldado romano al día siguiente, su piel ya estaba muy sensible.
Ya Jesús estaba debilitado por lo sucedido en el Huerto y la noche entera sometido a falso juicio y golpizas y cárcel. La flagelaciónLas flagelaciones romanas eran conocidas por ser terriblemente brutales. Generalmente consistían de treinta y nueve latigazos. El soldado usaba un látigo con tiras de cuero trenzado con bolas de metal entretejidas. cuando el látigo golpeaba la carne, esas bolas provocaban moretones o contusiones, las cuales se abrían con los demás golpes. Y el látigo también tenía pedazos de hueso afilados, los cuales cortaban la carne severamente.La espalda quedaba tan desgarrada que la espina dorsal a veces quedaba expuesta debido a los cortes tan profundos. Los latigazos iban desde los hombros pasando por la espalda, las nalgas, y las piernas. Mientras continuaba la flagelación, las laceraciones rasgaban hasta los músculos y producían jirones temblorosos de carne sangrante. Las venas de la víctima quedaban al descubierto y los mismos músculos, tendones y las entrañas quedaban abiertos y expuestos.La víctima podía experimentar un dolor tan grande que le llevase a una conmoción hipovulémica. Hipo significa "bajo, "vol" se refiere a volumen y "émica" significa "sangre", por lo tanto, conmociónhipovolémica quiere decir que la persona sufre efectos de la pérdida de una gran cantidad de sangre. Esto causa 4 efectos:1. El corazón se acelera para tratar de bombear sangre que no existe.2. Baja la presión sanguínea, lo que provoca un desmayo o colapso.3. Los riñones dejan de producir orina para mantener el volumen restante.4. La persona comienza a sentirse sedienta porque el cuerpo ansía fluidos para reponer el volumen de sangre perdido.Camino al CalvarioJesús se encontraba en condición hipovólemica mientras ascendía por el camino hacia el lugar de la ejecución en el Calvario llevando el madero horizontal de la cruz.Finalmente Jesús se desplomó y un soldado romano le ordenó a Simón que llevara la cruz por él. Luego Jesús dice "Tengo sed" y en ese momento se le ofrece un trago de vinagre.

En el momento de la crucifixión La muerte de Jesús fue todavía peor que la crucifixión común. No a todos los criminales condenados los clavaban a la cruz. Muchos eran amarrados.
A Jesús lo acostaron y clavaron sus manos en posición abierta en el madero horizontal. Esta viga se llamaba patibulum y en ese momento estaba separado el madero vertical, que estaba clavado al suelo de forma permanente. Los clavos que los romanos usaban eran de trece a dieciocho centímetros de largo, afilados hasta terminar en una punta aguda. Se clavaban por las muñecas. El clavo atravesaba el nervio mediano. Ese es el nervio mayor que sale de la mano y quedaba triturado por el clavo que lo martillaba. Este dolor es similar al que uno siente cuando se golpea accidentalmente el codo y se da en ese huesito (en el nervio llamado cúbito), pero ahora imagine tomar un par de pinzas y presionar hasta triturar ese nervio, ese dolor es similar al que Jesús experimentó. Al romper ese tendón Jesús y por tener sus muñecas clavadas, Jesús fue obligando a forzar todos los músculos de su espalda para poder respirar.
Dolor Excruciante El dolor era tan insoportable que literalmente no existían palabras para describirlo. Se tuvo que inventar una nueva palabra llamada "excruciante" (que significa "de la cruz") para describir semejante dolor.
Jesús colgado en la cruzCuando Jesús fue alzado para unir el madero con el poste vertical se procedió a clavarle los pies. Nuevamente los nervios de los pies fueron triturados y eso debe haber causado un dolor similar al de las muñecas.
Al momento de estar en posición vertical sus brazos se estiraron intensamente, probablemente 15 centímetros de largo y ambos hombros debieron haberse dislocado (solo tome en cuenta la gravedad, para sacar su conclusión), lo que confirmaba lo escrito en Salmos 22 "dislocados están todos mis huesos".Una vez que la persona cuelga en posición vertical, la crucifixión es una muerte lenta y agonizante por asfixia. La razón es que la presión ejercida en los músculos pone el pecho en la posición de inhalación. Básicamente, para poder exhalar, el individuo debía apoyarse en sus pies (fijos con clavos al madero) para que la tensión de los músculos se alivie por un momento. Al hacerlo, el clavo desgarraría el pie hasta que quede finalmente incrustado en los huesos tarsianos.
Después de arreglárselas para exhalar, la persona podría relajarse y descender para inhalar otra bocanada de aire. Nuevamente tendría que empujarse hacia arriba para exhalar raspando su espalda ensangrentada contra la madera áspera de la cruz. Este proceso continuaba hasta que la persona ya no pudiera empujarse hacia arriba para respirar. Entonces moría.
Jesús aguantó esa situación por poco más de 3 horas.Muerte de JesúsA medida que la persona reduce el ritmo respiratorio, entra en lo que se denomina acidosis respiratoria: el dióxido de carbono de la sangre se disuelve como ácido carbónico lo cual causa que aumente la acidez de la sangre. Finalmente eso lleva a un pulso irregular. De hecho al sentir que su corazón latía en forma errática, Jesús se hubiera dado cuenta de que estaba a punto de morir, y es entonces que pudo decir: "Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu" y luego murió de un paro cardiaco.
Incluso antes de morir la conmoción hipovolémica debe haber causado un ritmo cardíaco acelerado sostenido que debe haber contribuido al paro cardíaco, lo cual dio por resultado la acumulación de fluido en la membrana que rodea al corazón llamada efusión pericárdica, al igual que alrededor de los pulmones, llamada efusión pleural. Traspaso del CorazónPara acelerar la muerte, los soldados quebraban las piernas de los crucificados, utilizando para ello una lanza romana para despedazar los huesos de la parte inferior de las piernas. Eso evitaba que la persona empujara hacia arriba con las piernas para poder respirar así que la muerte les seguía en cuestión de minutos.
En el Nuevo Testamento se nos dice que los huesos de Jesús no fueron quebrados como ocurrió con los otros crucificados. Esto fue así porque los soldados habían confirmado que Jesús había muerto; así se cumplió la profecía del Antiguo Testamento acerca del Mesías donde se dice que ninguno de sus huesos sería quebrado. Pero el soldado romano para confirmar la muerte de Jesús le clavó la lanza en su costado derecho. La lanza atravesó el pulmón derecho y penetró el corazón. Por lo tanto, cuando se sacó la lanza, salió fluido claro, como el agua, seguido de un gran volumen de sangre, tal como lo describe Juan, uno de los testigos oculares, en su Evangelio.Además hay que mencionar la humillación que sufrió por el desprecio y las burlas, cargando su propia cruz por casi dos kilómetros,mientras la multitud le escupía el rostro y le tiraba piedras (la cruz pesaba cerca de 30 kilos, tan solo en la parte horizontal, en la que le clavaron sus manos).Romanos 5,7-11"En verdad, apenas habrá quien muera por un justo; por un hombre de bien tal vez se atrevería uno a morir -; mas la prueba de que Dios nos ama es que Cristo, siendo nosotros todavía pecadores, murió por nosotros. ¡Con cuánta más razón, pues, justificados ahora por su sangre, seremos por él salvos de la cólera! Si cuando éramos enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, ¡con cuánta más razón, estando ya reconciliados, seremos salvos por su vida! Y no solamente eso, sino que también nos gloriamos en Dios, por nuestro Señor Jesucristo, por quien hemos obtenido ahora la reconciliación."

viernes, 21 de marzo de 2008

Aborto incrementa número de suicidios de mujeres, denuncian pro-vidas


MADRID-.( AGENCIALAVOZ.COM ) La organización "No más silencio" indicó que la encuesta realizada por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria, reveló que el suicidio de mujeres, que es la primera causa de muerte femenina en España de 30 a 34 años, está relacionado con el aborto.

Según la directora de "No más silencio", Pilar Vallejo, la encuesta de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria del año 2006, demostró que el aborto es lo que más empuja a las mujeres españolas de entre 30 a 34 años al suicidio.

"Desgraciadamente, comprobamos que España sigue el mismo patrón de otros países con altas tasas de aborto, que ven multiplicado por tres el número de suicidios femeninos tras un aborto", denunció, e indicó que "esa tasa se multiplica por siete en comparación con las mujeres que dan a luz, incluso de embarazos no-deseados".

Otras de las causas de suicidios de mujeres son la violencia doméstica, los graves trastornos alimentarios, la adicciones, entre otras.

Una fábrica de parir



AFGANISTÁN-.( AGENCIALAVOZ.COM ).- "Por favor, señor Mohammad Hassan entre a recoger a su mujer y a su hijo. Repito Mohammad Hassan", vocifera un hombre con un micrófono en el vestíbulo de la maternidad del hospital de Herat, en el oeste de Afganistán, que más que un centro sanitario parece un McDonald’s en el que los clientes, impacientes, esperan recoger su comida.

La maternidad es un lugar lúgubre, de suelo encharcado y sucio, donde las mujeres dan a luz como si estuvieran en una fábrica de parir. Tras el alumbramiento, tienen 30 minutos para limpiarse, recoger sus cosas, vestir al recién nacido e irse a su casa. No hay tiempo para más. Faltan camas y hay otras mujeres que hacen cola para dar a luz.

"Tenemos 32 doctoras, 30 comadronas, dos farmacéuticas y ocho limpiadoras", explica la ginecóloga Saida Said, responsable de la maternidad. "Hay dos salas de partos, una unidad de diagnóstico, y otra para bebés prematuros. Y todo el servicio es completamente gratuito". Escuchándola parece que esté hablando de un centro de primera calidad, que después no tiene nada que ver con la realidad.

Massoma ya ha tenido dos hijos en la maternidad de Herat y teme volver a quedarse embarazada. "Me dijeron que yo misma me buscara una cama que estuviera libre para parir y la única que encontré estaba llena de restos de placenta y sangre de la anterior mujer que había dado a luz", recuerda. Sin embargo, en aquel momento no estaba para remilgos y se estiró. A su lado, como si de un matadero se tratara, cinco camas más, una al lado de otra, con mujeres de piernas abiertas y con un cubo de plástico a los pies para echar los restos del parto.

No le aplicaron anestesia ni le realizaron ningún tipo de monitorización. Fue un alumbramiento a pelo. "La epidural sólo la ponemos en las cesáreas o en los abortos, aunque lo más normal es que en esos casos apliquemos entonces una anestesia general", aclara la ginecóloga Said, que añade que sólo las pacientes que se someten a una intervención de ese tipo pueden quedarse en el hospital cuatro días, antes de regresar a casa. En la maternidad hay cincuenta camas, y cada mes registra un millar de partos.

"Dieron la niña a mi madre tal y como salió, toda ensangrentada", sigue relatando Massoma, que afirma que su madre intentó limpiar a la criatura como pudo, con una toalla, porque en la maternidad no hay agua. La vistió y, mientras, Massoma también intentó asesarse con un trozo de algodón que había traído de casa. "Una amiga me avisó de que me lo trajera", recuerda. Todo sin moverse de la cama inmunda en donde había dado a luz.

"Después vinieron las comadronas, las doctoras, las farmacéuticas y hasta las empleadas de la limpieza a pedirme dinero", explica la chica, que afirma que, en su primer parto, pagó mil afganis (unos 14 euros) y, en el segundo, ocho mil (115 euros). Al llegar a la maternidad dijo que ella remuneraría al personal médico que le ayudara a dar a luz. "Era la única manera que tenía de asegurarme que me coserían con una aguja limpia y sin usar, y que me aplicarían una inyección para dilatar más rápido".

Sima tiene 18 años, luce un vientre enorme, a punto de explotar, y lleva desde las tres de la madrugada en un pasillo de la maternidad esperando a parir. "Dicen que aún no he dilatado lo suficiente", murmulla la chica con muecas de dolor y apoyada en una pared. Es la una de la tarde y asegura que durante todo ese tiempo no le han dado ni una silla para poder sentarse. Es su primer parto y su madre, que la acompaña, explica que no tienen dinero para pagar a las doctoras y comadronas.

Massoma recuerda que la sacaron de la maternidad en silla de ruedas a los pocos minutos de haber parido. Su marido la estaba esperando en la entrada con un taxi y las enfermeras le dijeron qué medicinas debía comprar para evitar infecciones o cualquier otro riesgo.

Afganistán es uno de los países del mundo con un mayor índice de mortalidad maternal en el parto: fallecen 1.200 mujeres de cada 100.000 que dan a luz. Eso supone unas 24.000 féminas en todo el país cada año, según datos de las Naciones Unidas. Herat, sin embargo, es la segunda ciudad de Afganistán con menor número de fallecimientos, según la responsable de la maternidad. ¿Cómo serán los partos en el resto del país?

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Blogger Templates