miércoles, 28 de agosto de 2013

Dos mujeres pro-vida en la cárcel por "culpa" del aborto

 

 
EE.UU.-(AGENCIALAVOZ) En el debate público acerca de la liberalización y aceptación social del asesinato legal de bebés en el vientre de sus mamás, se suele apelar recurrentemente a que la mujer que desea abortar no debe ir a la cárcel y, en algunos contextos, se inventan incluso nombres y casos de mujeres que supuestamente lo estarían. La realidad es que sí hay mujeres en la cárcel por culpa del aborto: más concretamente por oponerse a él. Es el caso de Linda Gibbons y Mary Wagner.

Linda Gibbons tiene poco más de 60 años, no mide más de 1,50 metros y apenas si llega a los 50 kilos de peso. En los últimos 15 años ha estado en la cárcel alrededor de 75 meses, unos 7 años. Inclusive ha pasado ahí la Navidad. ¿El motivo? Se manifestó pacíficamente fuera de clínicas para el asesinato legal de bebés. Lo ha venido haciendo desde 1994, buscando también aconsejar a las mujeres que se acercan para abortar y usando pancartas como una que decía: «¿Por qué, mamá? Si tengo mucho amor que dar».

En octubre de 1999, por citar un caso, la policía de Toronto usó métodos violentos para arrestar a Linda Gibbons. ¿Por qué? La abuelita estaba fuera de una clínica para asesinar legalmente niños, tratando de hacer reflexionar a las mujeres que iban a entrar. La policía también arrestó a los tres reporteros que cubrían la nota y les confiscó las cámaras fotográficas. En esa ocasión, después del arresto, Linda permaneció las primeras 26 horas sin comida, bebida o cobijas para pasar la noche. En otro momento, Gibbons fue condenada a seis meses de prisión por el sólo hecho de haberse manifestado pacíficamente. Paradójicamente, su compañera de celda había sido condenada a tres meses por una agresión con violencia (y que ciertamente no tenía que ver con la defensa de la vida). Un artículo publicado por Nigel Hannaford en The Calgary Herald (cf. 04.10.2008) hacía notar un contraste en el trato dispensado a la abuelita Gibbons: «Si Gibbons fuera una sindicalista que participara en una huelga, podría gritar tanto como quisiera. En este país (Canadá), la policía se mantiene a distancia aunque rompan los cristales a los camioneros. Entonces, ¿dónde está el problema si una mujer se dirige pacíficamente a otra que va a una clínica abortista? Ah, dice el otro lado, nadie debe interferir en un asunto que tiene que ver con la salud del otro. Es verdad. Pero la mujer no está enferma, está embarazada. Dada la sangrienta realidad del aborto, preguntar a alguien si realmente sabe lo que va a hacer parece justo».

Pero la cárcel no ha sido un obstáculo para Linda Gibbons. Sale y vuelve a la lucha: «Si estuviera toda una vida en la cárcel y sólo un niño hubiera sido salvado, habría merecido la pena», ha dicho a los guardias y compañeras que le preguntan si vale de algo lo que hace, si al final termina en prisión. De hecho en la misma cárcel el trabajo continúa y más de alguna compañera de prisión ha decidido continuar su embarazo tras hablar con la abuelita Gibbons. «Un cristiano en la cárcel no es tiempo perdido», también ha afirmado. Por fortuna, Linda Gibbons ya tiene la alegría de contar a un buen número de niños cuyas madres decidieron tenerlos después de toparse con ella.

 fue arrestada en Toronto, por ejemplo. Por entonces se le dio la opción de pagar una multa a condición de no volverse a acercar a clínicas abortistas. Mary no tenía ni el dinero ni tampoco la voluntad para dejar de defender a los bebés.


Mary Wagner; ora antes de ser detenida, a su costado las flores blancas que simbolizan la vida de los no Nacidos
Mary Wagner comparte con Linda Gibbons mucho más que la misma nacionalidad (canadiense): también es una defensora de los bebés en el vientre de sus mamás y, como la abuelita Gibbons, ha pasado años en la cárcel por el simple hecho de manifestarse pacíficamente fuera de clínicas abortistas. El 15 de agosto de 2012

 Mary pisó la cárcel por primera vez a sus 23 años, en 1999. Y de ahí en adelante muchísimas veces más. En uno de sus más recientes procesos Mary adujo en su defensa el hecho de que ayudó con delicadeza a muchas mamás que querían abortar. Pero el juez ha sido tremendamente duro: «¿Usted no entiende, verdad, qué es el estado de derecho? Usted está obligada a respetarlo… Usted ha perdido el derecho como ciudadana de estar cerca de una clínica para abortos o de hablar con los empleados. Usted ha mostrado de alguna forma total desprecio por los tribunales, por los derechos de los demás… Usted parece dejarse guiar por un orden moral superior al de las leyes de nuestro país». No fue todo, el juez añadió: «Usted se equivoca, su Dios se equivoca. Usted tiene un desprecio completo… hay un derecho en este país… Usted no tiene derecho de provocar ulteriores dolores y aflicciones con su comportamiento».

La misión actual de Mary en la cárcel no ha quedado limitada. Al contrario, se ha extendido. Según el capellán católico de la cárcel, el padre Paul Hrynczyszyn, Mary ayuda a muchas mujeres a regresar a la fe: «He tenido oportunidad de conocerla muy bien y ella es una bendición para mí cuando la encuentro porque pienso que es una santa. Lo que más me ha impresionado de ella es su profunda religiosidad, su santidad y humildad», ha dicho el sacerdote.

Fue el apóstol Pedro el que escribió aquello del «Debemos obedecer a Dios antes que a los hombres». Estas dos mujeres son un claro ejemplo de lo que esa máxima neotestamentaria significa en la vida diaria.

Irán: se mantienen los ocho años de cárcel para el pastor protestante Saeed Abedini

 


IRAN.-(AGENCIALAVOZ) El pasado lunes la Corte de Apelaciones de Teherán negó la reducción de la pena de cárcel para el pastor protestante Saeed Abedini, sentenciado en enero a ocho años de prisión por «poner en peligro la seguridad nacional». Es un duro golpe para Saeed y su familia, que tenían esperanza de que el tribunal revisaría la sentencia. ha demostrado un total desprecio por los principios fundamentales de los derechos humanos», dijo Jordan Sekulow, director ejecutivo del Centro Americano para la Ley y Justicia (ACLJ), que representa a la familia. La esposa estadounidense del pastor lamenta el silencio de su presidente, Barack Obama.

Estamos explorando todas las opciones con la familia del Pastor Saeed, incluyendo opciones en este país y en el extranjero para poner más presión sobre Irán. La decisión es profundamente preocupante y pone de relieve que Irán viola los principios de la libertad de religión, asociación, reunión pacífica y de expresión», continuó Sekulow.

La familia, desolada

La esposa de Saeed, Naghmeh Abedini, considera la resolución «devastadora» para su familia. Naghmeh está realizando una campaña muy activa pidiendo la liberación de su marido, con presentaciones ante congresistas de Estados Unidos e intervenciones ante la ONU.
«En los próximos días nuestra familia consultará con un consejero legal en Irán para determinar el siguiente paso», dijo en un comunicado.
«La familia puede apelar el caso ante la Corte Suprema en Teherán o acudir al líder supremo, el ayatolá Jamenei, para que intervenga y perdone al pastor Saeed. Por casos anteriores, sabemos que la decisión de liberar a mi marido reside únicamente en el Líder Supremo. Es imprescindible en los próximos días, semanas y meses que persistamos en pedir la liberación de Saeed. Esto implica continuar ejerciendo presión sobre Irán desde todo el mundo», dice el comunicado.

Obama no ha dicho ni una sola palabra

Naghmeh ha pedido específicamente al presidente Obama que trate el asunto. Aunque desde la administración sí se han producido reclamos, como el que realizó John Kerry , la esposa de Abedini pidió una intervención del máximo mandatario.
«Mi presidente, el presidente Obama, no ha dicho ni una palabra sobre él. Al conmemorar el 50 aniversario del discurso histórico de defensa de la libertad por el Dr. Martin Luther King, un hombre valiente norteamericano que entregó su vida al luchar por la libertad que es tan fundamental en nuestro modo de vida, me decepciona que el presidente Obama haya optado por guardar silencio sobre este caso fundamental de derechos humanos y religiosos de un estadounidense encarcelado en Irán», concluye Naghmeh.
El próximo 26 de septiembre, el ACLJ convoca vigilias de oración en varios países del mundo, recordando que este fue el día en el que hace un año fue encarcelado el pastor

Soy de la “cultura de la vida”

 
Por:Gary A. Rodríguez A*

BOLIVIA.-(AGENCIALAVOZ) La posibilidad de despenalizar el aborto en Bolivia enfrenta a quienes están a favor y en contra. No es un tema fácil, pero lo abordo hoy, porque de por medio está la vida.

Quienes están en contra de legalizar el aborto recuerdan que la legislación penal fue ideada para proteger a la niña o niño boliviano por nacer, y que la vida es un derecho fundamental por lo que querer bajar los abortos renunciando a ella, no es coherente.

Explican también que la madre no tiene derecho a “decidir sobre su cuerpo” -sobre la vida del ser que lleva en sus entrañas- siendo que el hijo no nacido aún es un ser distinto de su madre que se desarrolla y reacciona por su cuenta.

Por tanto, demandan protección jurídica para la vida del niño por nacer desde su concepción misma, explicando que “su naturaleza no se modifica o perfecciona en razón de su crecimiento, desarrollo o suficiencia”, y que como sujeto tiene derechos humanos, afirmación respaldada por el avance de la Embriología.

Recuerdan también que Bolivia adhirió por la Ley 1430 (11/FEB/1979) a la Convención Americana de Derechos Humanos o Pacto de San José de Costa Rica de 1969, cuyo Art. 4 consagra el “derecho a la vida en general desde la concepción”, esto es, desde la fecundación (unión de óvulo y espermatozoide).

Advierten que según los ginecólogos no existe aborto seguro, y que afecta a la mujer con irreversibles consecuencias para su cuerpo y traumas psicológicos post-aborto.

Por tanto, rechazan la interrupción del embarazo por atentar contra la dignidad intrínseca del ser humano y sus derechos fundamentales, por ser contraria a la CPE, a las leyes y al Estado de Derecho que vela por la persona y su desarrollo integral.

Naturalmente, quienes apoyan el aborto dicen lo opuesto y relativizan tales conceptos. Pero, para mí, no hay medias tintas: una mujer no puede estar “medio embarazada”. El embarazo es quien da vida, y yo me juego por la Verdad y la Vida…

Habrá quien esté a favor del aborto para casos que podrían justificarse (violación, posible muerte de la madre, enfermedad en el niño por nacer, extrema pobreza, etc.), pero, ¿quiénes somos para decir si un ser vivo debe nacer o morir? Existe una Ley Natural que desde lo más recóndito nos dice: ¡No matarás! La Madre Teresa de Calcuta ¡imploraba que le regalaran los niños a ser abortados!

Por eso no apoyo el aborto pero sí que se eduque con principios y valores que eviten sus causas. Porque, así como el Presidente Evo Morales dijo, yo también “soy de la cultura de la vida”.

(*) Economista, Magíster en Comercio Internacional
Facebook.com/GaryAntonioRodriguez
Fuente: El Deber

Human Right Watch presiona para liberalizar el aborto en Ecuador



 
ECUADOR.-(AGENCIALAVOZ) Continúa el proceso para extender el crimen del aborto en América. HRW (Human Right Watch), la ONG autodenominada «defensora de los Derechos Humanos», quiere que el gobierno de Ecuador modifique su legislación para que se pueda abortar libremente en casos de «violencia sexual».
La Asamblea Nacional podría tratar este tema a finales del verano. Mientras el presidente Correa se resiste y se mantiene en lo que ha declarado en varias ocasiones: «nosotros defendemos verdaderamente la vida como dice en la Constitución, desde la concepción, por eso el aborto no está permitido». Con matices, añadiría yo.
Hay que recordar que en Ecuador el aborto está despenalizado en caso de peligro de la vida de la mujer y en caso de violación con restricciones. Con un proceso garantista, pero despenalizado. La ONG abortista que ya lo intentó antes en Argentina o en Nicaragua, quiere que sea libre y abrir un coladero para el negociete de la muerte. HRW se opone a la pena de muerte para el violador, pero la propone para el niño.
Como señala el Dr. Elard Koch, medidas como la propuesta por HRW no sólo son un crimen, también perpetúan el ciclo de violencia contra la mujer: Una investigación reciente en Canadá, da cuenta de una estrecha relación entre aborto inducido repetido, coerción y violencia física o sexual reiterada. Como apunta Koch:
En consecuencia, el aborto en casos de violación debe ser evitado o prevenido, no facilitado. Proponer como solución el aborto legal, como una suerte de derecho positivo, es una propuesta simplista, fracasada y estéril. Sólo empeora la situación, favoreciendo que se incrementen los abortos por coerción sexual, perpetuando un ciclo de violencia que puede afectar seriamente la salud mental futura de mujeres y niñas violadas.
El exterminio del bebé no borra el terrible crimen de la violación y además los daños psicológicos del aborto, también en estos casos, son dramáticos, como cuenta después muchos años la irlandesa C-Case, llevada a abortar tras una violación:
No quería ser madre a los 13 años, pero ahora me doy cuenta de que el bebé no merecía morir. Me hubiese encantado haberle dado en adopción a alguien que de verdad hubiese querido tener hijos y no pudiese tenerlos. Hoy sería una adolescente, y quizá podríamos ser amigas, aunque nunca ella me llamase mamá.
Cuando organizaciones como HRW o Aministía Internacional dicen defender los DD.HH., es difícil imaginarse qué entienden por derecho y por humano.

 
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