sábado, 15 de diciembre de 2007

Un Viaje del Islam al Cristianismo


MADRID-. ( AGENCIALAVOZ ) Muchos musulmanes que se convierten a Cristo enfrentan una severa persecución. Aún los que viven en occidente no están a salvo de represalias.
Los que deciden dejar su antigua religión tienen que pagar un precio alto por seguir a Cristo, y los que antes más le amaban, ahora le causan un gran sufrimiento.


Adán nunca más volverá a caminar…Sus piernas llevan las cicatrices de muchas cirugías para reparar músculos, tendones y huesos destruidos.Sufrió estas heridas cuando fue empujado desde el cuarto piso de un centro comercial.Es un milagro que esté con vida. Lo más asombroso es saber que quien ordenó el ataque fue su propia madre.“Recibí una carta de mi mamá, amenazando de que me mataría si no regresaba al Islam”, dijo Adán.Adán es un cristiano que vive en Canadá. Pero nació y se crió como musulmán en Marruecos. “Me crié en una familia muy estricta, siempre me castigaban si fallaba en cumplir las enseñanzas del Islam. Me acuerdo de un Ramadán cuando no oré y por esa razón mi mama me golpeó en la nariz y me la quebró”, enfatizó. A los veinte años Adán se mudó a Canadá y conoció muchos cristianos árabes. También empezó a ver programas cristianos que cuestionaban las enseñanzas del Islam.Eso lo llevó a un Chat de Internet llamado “Pal Talk”.“Entonces empecé a recibir mucha información sobre el Islam y sentí que eran cosas raras y así me convencí de que esta religión no podía ser de Dios”, dijo Adán.Llevó sus preguntas a un maestro árabe en Canadá y recibió una respuesta alarmante. “Le dije que esta religión no podía ser de Dios, y que pensaba que Bin Laden y Al Zawahari eran terroristas y el respondió; ‘No, no son terroristas, son los verdaderos musulmanes’. Entonces decidí salir del Islam”, enfatizó Adán. Por medio de Pal Talk y el ministerio del padre Zakaria Butros, descubrió la Biblia y a Jesucristo. “Por fin sentí que había encontrado lo que busqué toda mi vida. Encontré un Dios amoroso, que murió en la cruz por mí. Me dediqué a estudiar la Biblia y a orar y así me encontré con Jesucristo”, agregó Adán. Para este musulmán convertido a Cristo, fue sólo el principio de muchas pruebas. Su esposa lo abandonó y su familia empezó una campaña para forzarlo a volver al Islam. Incluso lo arrestaron cuando fue a Marruecos de visita.Adán dijo que “me torturaban todos los días. Me colgaban de los pies y me golpeaban. Después de 21 días mi mamá vino y me preguntó si había cambiado de parecer. Le dije que nunca renunciaría a Cristo aunque me quisiera matar”. Pero el peor ataque vino cuando regresó a Canadá.Un joven marroquí, que decía ser recién llegado, pidió a Adán que le llevara a un centro comercial para encontrarse con su primo. Adán compartió su fe con los dos jóvenes y mientras les predicaba el Evangelio, lo empujaron desde un balcón y Adán cayó cuatro pisos abajo.No despertó por quince días y ha pasado los últimos siete meses en hospitales. Los médicos dicen que nunca volverá a caminar.Pero Adán no está resentido con los hombres que lo atacaron ni con su familia.“Aún con todo el dolor y sufrimiento, yo me regocijo porque sé que creo en el Dios verdadero. Lo que más me duele es saber que mi mamá y mi familia entera creen en el Dios equivocado. Siempre oro a Dios y le pido que los traiga a Él y eso será lo único que realmente sanara mis heridas”, externó.Y aún desde su cama en el hospital está ministrando a los musulmanes. Se conecta con Pal Talk todos los días, para decirles la verdad acerca del Islam.Y tiene un mensaje especial para los ex musulmanes que ahora siguen a Jesucristo.“Jesús no nos prometió vírgenes ni nos prometió ríos de vino, El dijo, ‘En el mundo tendrán aflicción, pero alégrense porque yo he vencido al mundo’. Créame que he sentido la mano de Dios obrando en todas las dificultades que he sufrido, mis padres, amigos y mi país me rechazaron pero con Cristo todas las cosas son mejores”, enfatizó Adán.

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Blogger Templates