( AGENCIALAVOZ.COM ) Pat Robertson es el personaje más influyente de la cultura de Estados Unidos. Mientras camina por las oficinas de la CBN (las siglas de Red de Emisoras Cristianas)
Pero así es. Ninguna de esas personas ha sido capaz de fundar una cadena de televisión que emite sus programas en 70 idiomas a todo el mundo.de fundar una universidad cuyo campus no tiene nada que envidiar a los de Yale o Columbia. Ni de convertirse en la estrella de un programa de televisión que tiene una audiencia diaria de un millón de personas.
Pero así es. Ninguna de esas personas ha sido capaz de fundar una cadena de televisión que emite sus programas en 70 idiomas a todo el mundo.de fundar una universidad cuyo campus no tiene nada que envidiar a los de Yale o Columbia. Ni de convertirse en la estrella de un programa de televisión que tiene una audiencia diaria de un millón de personas.
Ni de provocar un incidente diplomático entre Estados Unidos y Venezuela, cuando propuso que su Gobierno debía asesinar al presidente Hugo Chávez. Ni de dirigir el grupo al que todos los candidatos deben cortejar para ganar la presidencia.
Robertson ha logrado eso a base de hablar de Dios en los medios de comunicación y de crear un grupo de presión que ha convertido a los cristianos evangélicos —conservadores y que mantienen una relación personal con Dios— en la fuerza política más influyente de Estados Unidos, con diferencia. En 1988, después de un frustrado intento de convertirse en presidente, fundó Coalición Cristiana, un grupo del que también forman parte católicos conservadores, para promover "una agenda pro familia y educar a América en los asuntos críticos que afronta nuestra sociedad".
Con esa organización y otras satélites, ha dejado su impronta en el país más poderoso. El nombramiento de jueces conservadores como los dos que ha designado este año George W. Bush para el Supremo —John Roberts y Samuel Alito— encaja a la perfección en sus objetivos. Como también la condonación de la deuda externa de los países en vías de desarrollo, el rechazo de la Teoría de la Evolución de Darwin, el apoyo a Israel, la ilegalización del aborto y el rechazo a las uniones de homosexuales.
Su agenda avanza. Estados Unidos es, cada día que pasa, un poco más como quiere Pat Robertson. No en balde, Bush es un cristiano renacido como él que comparte muchas de sus ideas. Cuando se sienta en su señorial despacho, junto a un cuadro tenebrista, rodeado de fotos de presidentes y recuerdos diversos —entre ellos una condecoración de Israel—, y habla, sus convicciones son firmes. Su voz es suave, modulada, alegre. La voz del que sabe que Dios está con él.
Robertson ha logrado eso a base de hablar de Dios en los medios de comunicación y de crear un grupo de presión que ha convertido a los cristianos evangélicos —conservadores y que mantienen una relación personal con Dios— en la fuerza política más influyente de Estados Unidos, con diferencia. En 1988, después de un frustrado intento de convertirse en presidente, fundó Coalición Cristiana, un grupo del que también forman parte católicos conservadores, para promover "una agenda pro familia y educar a América en los asuntos críticos que afronta nuestra sociedad".
Con esa organización y otras satélites, ha dejado su impronta en el país más poderoso. El nombramiento de jueces conservadores como los dos que ha designado este año George W. Bush para el Supremo —John Roberts y Samuel Alito— encaja a la perfección en sus objetivos. Como también la condonación de la deuda externa de los países en vías de desarrollo, el rechazo de la Teoría de la Evolución de Darwin, el apoyo a Israel, la ilegalización del aborto y el rechazo a las uniones de homosexuales.
Su agenda avanza. Estados Unidos es, cada día que pasa, un poco más como quiere Pat Robertson. No en balde, Bush es un cristiano renacido como él que comparte muchas de sus ideas. Cuando se sienta en su señorial despacho, junto a un cuadro tenebrista, rodeado de fotos de presidentes y recuerdos diversos —entre ellos una condecoración de Israel—, y habla, sus convicciones son firmes. Su voz es suave, modulada, alegre. La voz del que sabe que Dios está con él.
Pregunta-. .En agosto, en una ciudad de España que se llama Gijón, oí en una librería a una chica hablar de "un cura de la Iglesia americana", refiriéndose a usted. ¿Qué es usted, un líder religioso, político o cultural?
Pat Robertson-. Soy todo eso. Dios es creador, y ha dotado a todo ser humano con el deseo de crear cosas. Igual que otros han tenido el don de pintar, escribir o componer, mi don ha sido para crear instituciones. He fundado una empresa de emisoras de radio, otra de cadenas de televisión, una Universidad, una organización de ayuda humanitaria, una organización que se dedica al sistema judicial federal…
Pregunta-. ¿Por qué ha tenido tanto éxito?
Pat Robertson-. Bueno, Dios existe. Jesucristo existe. Y el Evangelio, según el apóstol Pablo, es el poder de Dios para la salvación de todos. Yo conocí personalmente a Jesucristo hace muchos años, cuando trabajaba en Nueva York. Cambió mi vida por completo. Renací. Mis motivaciones, mis deseos, todo cambió. La mía es una relación personal con Jesús. Él me habla. Me dirige. Y, como sigo su liderazgo, he tenido un alto grado de éxito. Y he tenido experiencias que han sido compartidas por millones de personas que sienten de esta manera.
Pregunta-. Eso se plasmó en su carrera política.
Pregunta-. No consiguió su objetivo. Pero su huella está en EEUU.
Pregunta-. El suyo es un fenómeno muy americano.
Pat Robertson-. No. Es cierto que EEUU está, sin duda, en mitad de un despertar religioso. Tenemos iglesias más grandes que en cualquier otro momento de la Historia de América. Hay una iglesia que he visitado en Houston [Texas] a la que acuden entre 50.000 y 60.000 personas todos los domingos. Pero en Brasil pasa lo mismo. Y en Chile, y en Guatemala, en El Salvador, en Nicaragua, en Argentina. Por toda Latinoamérica hay un tremendo movimiento del Espíritu Santo de Dios. La mayor resistencia a la palabra de Dios está en Europa. Sin duda, ése es el continente más duro para que la gente reciba a Dios como su salvador, porque la gente es demasiado cínica y tiene una mentalidad como si dijera "lo hemos visto todo. Y estamos aburridos de la vida".
Pregunta-. Hablando de Europa, la chica española que he mencionado al principio hablaba de usted por sus comentarios sobre Chávez [el 22 de agosto, Robertson dijo en su programa de televisión que EEUU "debería ir adelante y hacerlo", en referencia a la idea de asesinar al presidente venezolano, Hugo Chávez].
Pat Robertson-. Cuando vi que, según la información preparada por mi departamento de documentación, Hugo Chávez está quitando libertades, convirtiéndose en un discípulo de Fidel Castro, minando las democracias de América Latina, haciéndose amigo de terroristas como Carlos El Chacal, yendo a Irán a por tecnología nuclear y planeando usar el arma del petróleo contra Estados Unidos, vi que era evidente que estábamos ante alguien que iba a ser un peligro. Así que mi sugerencia era que la política de EEUU tal vez debería ser, en vez de una guerra que siegue la vida de miles de personas, una guerra sólo contra Chávez.
Pregunta-.¿Se trataba de elegir el mal menor?
Pat Robertson-. Correcto. Estamos en una guerra internacional contra el terrorismo y ese hombre está creando un estado terrorista. Así que ¿deberíamos lanzar una guerra contra él que, digamos, cueste 100.000 millones de dólares, o una operación encubierta que solucione el problema? Ahora el presidente de EEUU tiene prohibido ordenar asesinatos. Así que, paradójicamente, puedes ir a la guerra y matar a alguien desde 3.000 metros de altura, pero no desde tres metros de distancia.
Pregunta-. El Gobierno español ha lanzado la idea de una Alianza de Civilizaciones que, entre otras cosas, promueve un diálogo entre la Europa cristiana—o postcristiana— y el islam. ¿Es eso posible?
Pat Robertson-. Creo que sí lo es, aunque me opongo a ello. Será un intento de degradar el cristianismo y crear una amalgama de creencias. De hecho, la ONU está promoviendo una religión sincrética que refunda todas la religiones en una. Eso implicaría una degradación del cristianismo. Y ustedes conocen eso. Los países cristianos pueden ser subyugados por el islam. España fue ocupada por los musulmanes y luego necesitaron al Cid para liberar el país. Y, de no haber sido por la batalla de Tours, Francia habría sido arrasada por los musulmanes.
Pregunta-.¿Es posible un diálogo con el islam?
Pat Robertson-. En el corazón del islam está la guerra contra todo el que no pertenece a él. No hay duda, es una religión de dominación mundial, y donde los cristianos que están mezclados con el islam son relegados a servidumbre. Como en España hace mil años. No veo ningún acercamiento entre ambas religiones, pero veo a millones de musulmanes viniendo a la fe de Jesucristo. Y creo que eso va a pasar muy pronto.
Pregunta-. Usted ha utilizado argumentos bíblicos para defender la invasión de Irak.
Pat Robertson-. Tenía graves reservas respecto a la guerra. "Esto va a ser sangriento, puede ser un desastre", pensaba. Pero en el momento en que el presidente movilizó las tropas, como americano, tuve que apoyarle a él y a los soldados. Pero no me sentía bien. Creo que deberíamos haber tratado con Sadam Hussein por medio de una operación encubierta.
Pregunta-. En su página web, usted dice: "Si alguien invade tu país, todo está permitido". ¿Condona eso lo que está pasando en Irak?
Pat Robertson-. Irak no invadió EEUU. Sadam Hussein acogió terroristas, dio dinero a terroristas palestinos que se hicieron volar por los aires, matando israelíes, invadió a sus vecinos, llevó la guerra a Irán, Kuwait y Arabia Saudí y tenía intenciones agresivas sobre todo el Golfo Pérsico. Pero nunca invadió América.
Pregunta-. Yo me refería a lo contrario, a la resistencia iraquí contra EEUU.
Pat Robertson-. [Risas] Yo no considero a Estados Unidos un invasor de Irak. Liberador es el término correcto. Les liberamos de un cruel monstruo y ahora estamos en el proceso de llevarles una Constitución, un sistema electoral y una democracia. La mayoría de los iraquíes querían ser libres de Sadam Hussein, y mayormente quieren que los estadounidenses se queden y les protejan. Los que nos combaten son extranjeros.
Pregunta-. Usted es un gran defensor de Israel.
Pat Robertson-. Veo a los israelíes como un pueblo especialmente elegido por Dios para que el mundo Le conozca. Los apóstoles eran judíos. Y la religión que hoy siguen 2.000 millones de personas procede de un judío llamado Jesús que sintió que era el Mesías. Así que esa herencia que compartimos en la Biblia y en nuestra fe y en el conocimiento de Dios procede de la tradición judía, y por tanto yo me siento especialmente leal a aquéllos de los que desciendo espiritualmente. Y, de acuerdo con esa tradición, Israel es un vehículo especialmente elegido por Dios, y el retorno de los judíos a Tierra Santa es el cumplimiento de una profecía bíblica.
Pregunta-.¿Y qué hacemos con los palestinos?
Pat Robertson-. Si vamos cien años atrás en la Historia, vemos que no había palestinos. La Tierra Santa estaba vacante. Los palestinos son árabes que se trasladaron a ella. Palestina es el nombre que los romanos daban a la región, nunca hubo una nación llamada Palestina. Así que lo que hizo esa gente fue entrar en el país de los judíos y establecerse allí. Yo estuve en Líbano en 1972. Era un país hermoso, próspero, Beirut era el París de Oriente Medio… y fue totalmente destruido por Yasir Arafat y los palestinos. La ONU no los ha reasentado, sino que los ha dejado en guetos. ¿Y qué han hecho los demás árabes? Nunca han aceptado a los palestinos, han rehusado siempre dejarlos establecerse en sus territorios. Creo que está diciéndoles: "Bueno, voy a daros una cierta cantidad de tierra", pero los palestinos quieren toda Cisjordania, lo que es incompatible con la seguridad de Israel, y también Jerusalén Este, a pesar de que los israelíes han dicho claramente que no van a entregar su capital. ¿Qué hacer? Lo mejor sería reeducar a la generación más joven para que viva en paz con sus vecinos, pero no quieren.
Pregunta-. Hemos hablado de musulmanes y judíos. Hablemos de los católicos. En EEUU hay una convergencia clara entre católicos conservadores —como Scalia o el senador republicano Rick Santorum— y los cristianos evangélicos, como usted.
Pat Robertson-. Sin duda. Cuando el papa Juan Pablo II vino a Nueva York, yo estaba con los obispos, y tuve una audiencia privada con él. El cardenal de Nueva York es un buen amigo. Me escribió una carta diciendo: "Rezo por usted todos los días". Nos hemos unido contra el enemigo común: el materialismo y el secularismo. Estoy encantado con la relación entre los protestantes evangélicos y los católicos. Esperemos que Ratzinger mantenga su línea.
La entrevista concluye. Robertson, con paso titubeante, se aleja por un pasillo. La revolución conservadora de Estados Unidos sigue en marcha.
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