Kenia-. ( AGENCIALAVOZ.COM ) una especie de limpieza étnica cobra numerosas víctimas. Los expertos aseguran que los más recientes brotes de violencia son más que un conflicto político. Más de mil personas murieron desde que empezó la crisis, pero varias organizaciones cristianas están ofreciendo alivio en medio de la turbulencia.
En un cementerio en Nairobi, una niña llamada Mary, de dos años de edad, es sepultada. Ella es una víctima reciente de la violencia que abate a Kenia. Turbas violentas de una tribu rival atacaron su vecindario y la madre de la pequeña huyó para salvar su vida y sólo pudo llevar al bebe más pequeño. Cuando volvió a su choza, encontró a Mary asesinada en su cama.
La violencia está forzando a mucha gente, como la mamá de Mary, a huir de sus casas, en busca de seguridad. Otros han visto sus casas destruidas. Las victimas encuentran refugio en las ciudades más grandes, en los estadios, iglesias y comisarías. Los refugios están llenos de niños, algunos sólo han sido separados de sus familias, pero otros nunca más las verán.
Pese a las horribles condiciones, estas personas son los afortunados que pudieron escapar con algunas de sus pertenencias. El grupo humanitario Operación Bendición está en Kenia apoyando a las víctimas en las áreas remotas del campo. Esta gente ha perdido todo y no pueden siquiera huir del peligro.
Con las cosechas y sus ganancias destruidas, la comida es una prioridad para las víctimas. Operación Bendición se ha comprometido a proveer comida para miles de personas durante dos meses. Y también trabaja con la organización HUMEDICA para brindar la ayuda médica que tanto se necesita.
Debido a las divisiones tan arraigadas en Kenia, se brinda, junto con el grupo danés Servicio de Ayuda Internacional, sanidad emocional al igual que ayuda material.
El programa incluye consejería y reconciliación, y se ofrece a través de las iglesias.
“Los ayudamos a recuperarse de la crisis, porque mucha gente ha atravesado situaciones dramáticas, muchos niños han visto cómo asesinan a sus padres” dijo la consejera Ann Mbuga.
Equipos de consejeros cristianos escuchan las historias tan devastadoras de las víctimas y les ofrecen esperanza por medio de un plan bíblico de consejería.
Anders Jakobsen, funcionario del Servicio de Ayuda Internacional (IAS), dice que “la iglesia debe ser equipada con herramientas de consejería para traer verdadero alivio a esta nación. De lo contrario los veremos quebrantarse ya que la amargura y el dolor son muy profundos”.
Falta mucho para que Kenia se recupere. Mientras tanto los cristianos están brindando ayuda y esperanza a las víctimas de esta crisis y colocando a la iglesia en la vanguardia para ayudar a sanar al país, y a la familia de la pequeña Mary.
La Organización de Naciones Unidas calculó en 600 mil el número de desplazados por la violencia que afecta a Kenia. Pero un brillo de esperanza se asoma en este país africano ya que el gobierno y la oposición sostienen negociaciones de paz que avanzan por buen camino
En un cementerio en Nairobi, una niña llamada Mary, de dos años de edad, es sepultada. Ella es una víctima reciente de la violencia que abate a Kenia. Turbas violentas de una tribu rival atacaron su vecindario y la madre de la pequeña huyó para salvar su vida y sólo pudo llevar al bebe más pequeño. Cuando volvió a su choza, encontró a Mary asesinada en su cama.
La violencia está forzando a mucha gente, como la mamá de Mary, a huir de sus casas, en busca de seguridad. Otros han visto sus casas destruidas. Las victimas encuentran refugio en las ciudades más grandes, en los estadios, iglesias y comisarías. Los refugios están llenos de niños, algunos sólo han sido separados de sus familias, pero otros nunca más las verán.
Pese a las horribles condiciones, estas personas son los afortunados que pudieron escapar con algunas de sus pertenencias. El grupo humanitario Operación Bendición está en Kenia apoyando a las víctimas en las áreas remotas del campo. Esta gente ha perdido todo y no pueden siquiera huir del peligro.
Con las cosechas y sus ganancias destruidas, la comida es una prioridad para las víctimas. Operación Bendición se ha comprometido a proveer comida para miles de personas durante dos meses. Y también trabaja con la organización HUMEDICA para brindar la ayuda médica que tanto se necesita.
Debido a las divisiones tan arraigadas en Kenia, se brinda, junto con el grupo danés Servicio de Ayuda Internacional, sanidad emocional al igual que ayuda material.
El programa incluye consejería y reconciliación, y se ofrece a través de las iglesias.
“Los ayudamos a recuperarse de la crisis, porque mucha gente ha atravesado situaciones dramáticas, muchos niños han visto cómo asesinan a sus padres” dijo la consejera Ann Mbuga.
Equipos de consejeros cristianos escuchan las historias tan devastadoras de las víctimas y les ofrecen esperanza por medio de un plan bíblico de consejería.
Anders Jakobsen, funcionario del Servicio de Ayuda Internacional (IAS), dice que “la iglesia debe ser equipada con herramientas de consejería para traer verdadero alivio a esta nación. De lo contrario los veremos quebrantarse ya que la amargura y el dolor son muy profundos”.
Falta mucho para que Kenia se recupere. Mientras tanto los cristianos están brindando ayuda y esperanza a las víctimas de esta crisis y colocando a la iglesia en la vanguardia para ayudar a sanar al país, y a la familia de la pequeña Mary.
La Organización de Naciones Unidas calculó en 600 mil el número de desplazados por la violencia que afecta a Kenia. Pero un brillo de esperanza se asoma en este país africano ya que el gobierno y la oposición sostienen negociaciones de paz que avanzan por buen camino
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