COLOMBIA-. ( AGENCIALAVOZ.COM ) Cientos de miles de personas vestidas de blanco y con pancartas contra la guerrilla de las FARC marcharon el lunes en el país y en diversas ciudades del mundo convocados por jóvenes a través de internet bajo la consigna "No más secuestros. No más mentiras. No más muertes. No más FARC".
Pasado el mediodía y en medio de un incesante flujo de gente en las calles de Bogotá, el general Rodolfo Palomino, comandante de la policía metropolitana, dijo que al menos dos millones de personas marcharon en esta capital.
"Nuestra voz de gratitud a todos los colombianos que hoy han expresado con dignidad y fortaleza el rechazo al secuestro y a los secuestradores", dijo el presidente Alvaro Uribe desde la ciudad de Velledupar, a unos 660 kilómetros al norte de Bogotá.
El vicepresidente Francisco Santos, al participar en la protesta en Bogotá, aseguró que si las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, mantenían prácticas como el secuestro "van a continuar marginándose políticamente...la gente está hasta aquí", agregó, señalando con una mano el tope de su cabeza.
La manifestación callejera contra las rebeldes FARC, se gestó hace exactamente un mes en el sitio de internet Facebook, y se hizo extensiva a varias otras ciudades del mundo, como solidaridad con Colombia y en demanda de la liberación de secuestrados por la guerrilla.
Los organizadores en internet, a los que después se sumaron los medios masivos colombianos extendiendo así su cobertura, dijeron inicialmente que unas 100.000 personas de 165 ciudades en los cinco continentes participarían de la iniciativa.
De acuerdo con informes preliminares, en la jornada hubo marchas en Caracas, Buenos Aires, Lima, Santiago de Chile y otras ciudades latinoamericanas, y en urbes europeas.
En ciudades del interior del país cientos de colombianos también se congregaron en plazas, según imágenes de televisoras locales. En años anteriores, Colombia ha protagonizado marchas por la paz y contra el secuestro, pero la de la jornada pareció ser una de las mayores que reunía personas dentro y fuera del país.
Sin embargo, familiares de los secuestrados por las FARC en Bogotá se concentraron en iglesias, en lugar de participar en las marchas, aduciendo que preferían para rezar por sus seres queridos.
"No creo que odiando a los actores armados vamos a conseguir paz en el país", dijo Aida Alzate, una estudiante de 21 años, cuyo tío Norbey Alzate fue secuestrado desde hace tres años. "El país necesita paz, necesita diálogo y no necesita más polarización, ni más muertos", señaló.
Las FARC "tienden a hacerse las sordas y las ciegas...(pero) yo no descarto que algunos líderes de las FARC alcancen a sopesar, a raíz de esta marcha, un cambio muy fuerte de su actitud" sobre el secuestro, dijo Antanas Mockus, ex alcalde bogotano y un activista.
Las principales avenidas de Bogotá se congestionaron con personas de camisetas blancas, globos y banderas de Colombia que gritaban "¡Libertad, libertad!" y "¡No más FARC, no más FARC!".
En la sede del Congreso fue instalada una gigantesca pancarta con la leyenda "No más secuestros. No más FARC"
"Yo desde aquí espero que las FARC escuchen" el llamado a detener el secuestro, dijo a periodistas en el norte de Bogotá, Clara Rojas, liberada por los rebeldes el 10 de enero tras casi seis años de cautiverio. "Con el alma les pido (a las FARC) que escuchen este mensaje que les manda Colombia", agregó Rojas.
Actos a favor de la paz y por el intercambio humanitario de rehenes por guerrilleros presos llegaron incluso a poblados que han sido bastiones de los insurgentes. En San Vicente del Caguán, en el departamento de Caquetá, a 280 kilómetros al sur de Bogotá, unas 200 personas se congregaron temprano en la plaza del pueblo para pedir paz y el fin del secuestro, dijo telefónicamente el alcalde de la ciudad, Hernán Cortez.
La consiga de la marcha en el país, centrada en las FARC, generó una controversia sinfín sobre si la protesta fue manipulada por el gobierno de Uribe, a favor de su política de mano dura contra los rebeldes, o si debió abarcar una condena a todos los grupos armados ilegales.
Muchos de los manifestantes dijeron que decidieron marchar contra todos los grupos armados.
"Marcho porque no voy a dar ninguna razón para la guerra. Ninguna guerra tiene justificación", dijo Ana Cecilia Ariza, un ama de casa de 56 años.
La marcha quizá no "sirva para nada, pero prefiero estar aquí que en la casa, esperando a que ellos (los rebeldes) sigan matando y secuestrando", aseguró Liliana Sánchez, una estudiante de medicina de 20 años enfundada en una camiseta con las consignas de la protesta.
Incluso aquellos que criticaron el motivo principal de la marcha, contra las FARC, por considerarla muy limitada, se presentaron en la jornada en la Plaza de Bolívar. El senador Carlos Gaviría, del izquierdista partido Polo Democrático, entre los más críticos del acto y del gobierno de Uribe, indicó en la plaza que "en una sociedad pluralista cada uno puedo manifestarse como le parezca más pertinente".
3:03:00


