PERU.-(AGENCIALAVOZ) El 24 de diciembre de 1914 ocurría el hecho más sorprendente de toda la historia de la Primera Guerra Mundial. Los soldados franceses y británicos admiraron perplejos... los árboles luminosos. Esa visión casi irreal ayudó a crear un inesperado clima de fraternidad durante la noche.
Las tropas alemanas comenzaron a entonar canciones navideñas entre ellas el clásico “Noche de Paz, Noche de Amor” produjo el asombro de los aliados y espontáneamente los soldados franceses y británicos se unieron a distancia a sus enemigos, entonando finalmente todos el cántico a la vez.
Los hombres, que hasta ese mismo día habían estado matándose, salieron de sus trincheras y se dieron la mano, compartieron champagne y chocolate. Los gestos de solidaridad continuarían durante toda la jornada, cada bando pudo recoger a sus compatriotas muertos en los combates de los días anteriores y darles digna sepultura. Inclusive jugaron un partido de futbol entre aliados y alemanes, ganando este último, 3 a 2.
Si bien es cierto que la guerra en las trincheras continuó hasta convertirse en una de las mayores matanzas del siglo XX. Por eso la tregua del 24 Diciembre de 1914 es una gota en un océano de sangre pues contiene una gran importancia simbólica, demuestra que no es el pueblo que quiere guerra sino que son los gobiernos que nos llevan a ella.
La noticia de esta tregua llegó a los respectivos cuarteles generales y se adoptaron medidas para frenar esa actitud. Un número indeterminado de soldados franceses sufrieron severos castigos como escarmiento, mientras que por parte de los alemanes fueron enviados al frente oriental, uno de los más duros castigados por la aviación aliada, una muerte segura.
Las cartas en la que los soldados narraban los hechos a sus familiares fueron destruidas y algunas informaciones que llegaron a los periódicos británicos se censuraron. Los franceses confiscaron los negativos de las fotografías que algunos soldados habían tomado durante la tregua, en donde se veía posando a todos amistosamente.
Su veracidad ha sido comprobada gracias, entre otras razones, al hecho de que los altos mandos militares británicos, a diferencia de los franceses y alemanes, no acostumbraban leer el correo de sus hombres para dejar de lado todo aquello que pudiera socavar el ánimo de las tropas.
Han trascurrido casi 100 años de este acto de confraternidad, puede que tengas alguien o algún familiar que por diferentes motivos estén distanciados, creo que esta historia nos ayuda a creer que es posible la reconciliación y estar en paz con uno mismo. Si fue posible este acto de desprendimiento en un estado de guerra, ¿No crees que también puede ser posible en tiempo de paz?
Si Dios hizo un milagro en la fría noche del 24 de diciembre de 1914, también hoy puedes recibir tu milagro, solo “sal de tu trinchera” y dales la mano.
¡¡FELICES FIESTAS AMIGOS!!
UN GRAN ABRAZO PARA TODOS
FOTO: franceses, alemanes y británicos disfrutando juntos una tregua por navidad
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