jueves, 20 de diciembre de 2007

El monasterio del sida


TAILANDIA.- ( AGENCIALAVOZ.COM ) Enfermos que mantienen la esperanza de vencer al virus del sida y cadáveres momificados de aquellos que ya sucumbieron tras un sufrimiento similar son los inquilinos del atípico monasterio budista de Wat Phra Bat Nam Phu.


El hospital del templo está lleno de pacientes esqueléticos que, con la piel oscurecida y llagada por las infecciones, intentan alargar al máximo su vida gracias al cuidado de los monjes y a los medicamentos antiretrovirales que reciben de forma gratuita o a un módico precio.
A unos pocos metros de esa clínica se encuentra el museo en el que se exhiben cadáveres momificados, cofres con cenizas y huesos de seres humanos que perdieron la batalla contra el sida, y cuyos restos nunca fueron reclamados por sus familias.
Los cadáveres, unos en formol y otros disecados, están expuestos en una espaciosa sala, y cerca de cada uno hay un breve historial escrito que da algunos detalles sobre la vida de la víctima y las circunstancias por las cuales contrajo la enfermedad.
Así por ejemplo, un escrito relata la vida de un travestido que cambio de sexo y que ejerciendo la prostitución se contagió por medio de un cliente, y en otro se explica que el cadáver que el visitante contempla con cierto horror, correspondió a un homosexual con un comportamiento promiscuo.
También se expone la momia de un hombre que visitaba prostitutas, la de una mujer que contrajo el virus de su marido y de tres niños que nacieron infectados y fallecieron cuando todavía no habían cumplido los seis años.
"El museo abrió sus puertas gracias a los enfermos, pacientes del templo, que donaron sus cuerpos con el objetivo de concienciar a las personas sobre el poder destructivo de este virus", explicó Sayamon Unboonrueng, miembro de la dirección de la fundación que se encarga de su gestión y recauda fondos para ayudar a los afectados por el sida.
La exhibición de cadáveres del llamado 'Museo de la vida' quiere ser un severo mensaje a la sociedad tailandesa sobre la amenaza del virus, desde el punto de vista de las enseñanzas budistas sobre el ciclo de la vida y la muerte de todo ser viviente.
En Tailandia, han muerto cerca de medio millón de personas a causa de esa enfermedad desde que se detectó el primer caso en 1984.
Medio millar de internos
El templo, ubicado a 150 kilómetros al norte de la capital de Tailandia en las montañas de la provincia de Lopburi, es un complejo de pequeños edificios en el que reina la tranquilidad, y en el que se alojan cerca de medio millar de pacientes infectados por el virus del sida, entre ellos unos 140 niños.
Cerca de otros 10.000 enfermos terminales están apuntados en la lista de espera del monasterio que dirige Alongkot Dikkapanyo, un ingeniero que 54 años que tres décadas atrás dejó su trabajo en el Ministerio de Agricultura para convertirse en monje, y transformar ese recinto religioso en un hospicio donde albergar a los pacientes seropositivos que eran rechazados por la sociedad.
La idea de fundar el hospicio surgió en 1992, cuando dio cobijo en el monasterio de Wat Phra Bat Nam Phu, que significa 'Templo de las huellas de Buda', a una persona que se moría a causa del sida, una enfermedad que por entonces ya comenzaba a causar estragos.
Unos dos años después, en el monasterio vivían ya ocho enfermos desahuciados por los médicos y sin un lugar donde pasar los últimos días de su vida.
"En la peor época, la de la veloz propagación del sida, tuvimos que montar seis incineradoras de cadáveres, que ahora forman parte del museo", explicó Sayamon.
La creación del hospicio y la gran afluencia de enfermos hizo que la gente de las proximidades se negara a visitar el monasterio, boicoteara las donaciones, e incluso llevó a algunos aldeanos a amenazar a los monjes por temor a contraer el virus.
Hoy el panorama no es el mismo, y con el apoyo de la sociedad, la fundación ha construido viviendas, guarderías y una escuela para los enfermos en las faldas de la montaña sobre la que se levanta el monasterio.
Además de los monjes, que por norma budista tienen prohibido tocar a una mujer, también en la clínica trabajan una veintena de enfermeras que cuidan de las pacientes, quienes se quejan más de la discriminación social que siguen sufriendo que de los dolores que les causa la enfermedad.
Según la dirección del monasterio, en su clínica mueren cada mes entre 10 y 15 enfermos, y desde que se creó, por las incineradoras del recinto han pasado más de 10.000 cadáveres.
El Ministerio de Sanidad estima que en torno a medio millón de tailandeses son portadores del virus del sida y que es preciso suministrar antiretrovirales a cerca de 100.000, el doble de los ahora reciben esa clase de medicamentos.
Aunque según Naciones Unidas los programas de prevención se han desarrollado con éxito y han conseguido reducir el número de infecciones, a las autoridades sanitarias les preocupa el número de adolescentes y homosexuales que se infectan actualmente.

Dicen que la marihuana es peor que el tabaco para los pulmones



TORONTO-. ( AGENCIALAVOZ.COM ) Según un estudio hecho en Canadá, el humo de marihuana contiene más sustancias químicas que el del tabaco.
Científicos canadienses descubrieron que los fumadores de marihuana se ven expuestos a una cantidad mayor de sustancias químicas tóxicas con cada pitada que quienes fuman tabaco


Investigaciones anteriores ya habían mostrado que los fumadores de marihuana son, además, más proclives a sufrir daños en sus pulmones.En las pruebas se vio que el humo de la marihuana inhalada de forma directa contiene 20 veces más amoníaco que el de los cigarrillos de tabaco, cinco veces más cianuro de hidrógeno y cinco veces la concentración de óxido de nitrógeno, que afectan la circulación y el sistema inmunológico.Investigadores liderados por David Moir, en Health Canada, decidieron investigar el tema después de notar que existe un listado con las 4.000 sustancias químicas y toxinas presentes en el humo de los cigarrillos de tabaco, pero ninguno para las de marihuana. Idearon luego máquinas especiales que "fuman" figurativamente las plantas y recogen luego el humo.Los científicos analizaron primero el humo que se inhala de forma directa, pero luego hicieron lo mismo con el "humo colateral". Este segundo humo contiene niveles más altos de casi todas las toxinas medidas, con excepción de compuestos conocidos como hidrocarburos aromáticos policíclicos, que estaban más concentrados en el humo que se inhala de forma directa.Las sustancias químicas se combinan para causar efectos dañinos para la salud. Los compuestos policíclicos fueron relacionados con trastornos del sistema reproductor y con el cáncer mientras que el amoníaco, en niveles altos, puede causar asma. El cianuro de hidrógeno causa debilidad, pérdida de peso y problemas gastrointestinales."La marihuana tiene carcinógenos similares al tabaco, en compuestos orgánicos especialmente volátiles", dijo a New Scientist Stephen Spiro, de la Fundación Británica del Pulmón. En julio pasado, científicos de Nueva Zelanda ya habían advertido que el hecho de fumar un solo cigarrillo de marihuana puede causar tanto daño al pulmón como cinco cigarrillos de tabaco fumados uno atrás de otro.Se cree que buena parte del daño es causado por la forma. Un estudio descubrió que los fumadores inhalan la marihuana con tres veces más intensidad que el tabaco, además de mantenerlo más tiempo en las manos.

Un microchip permite 'cazar' células cancerosas en un test sanguíneo


MADRID.- ( AGENCIALAVOZ.COM ) Desde el siglo XIX se sabe que algunas células cancerosas pueden 'escapar' del tumor sólido e ir a parar al torrente sanguíneo del paciente, donde apenas representan una proporción de una por cada mil millones de células. Localizarlas y saber identificarlas entre glóbulos rojos y blancos es fundamental para conocer la evolución de la enfermedad y predecir posibles recaídas; sin embargo, ésta no es tarea fácil.


Un equipo de científicos del Hospital General de Massachusetts (EEUU) parece haberlo conseguido con un dispositivo aparentemente sencillo y más eficaz que los intentos que se habían llevado a cabo hasta ahora. Sus conclusiones, que esta semana se publican en la revista 'Nature' indican que un análisis de sangre bastaría para aislar y analizar con gran precisión estas células tumorales circulantes.
Para lograrlo, el equipo dirigido por Mehmet Toner, director del centro de cáncer de este hospital, ha empleado un microchip de silicio del tamaño de una tarjeta de visita. Su superficie está formada por unos 79.000 orificios recubiertos con un anticuerpo capaz de atraer una proteína que expresan la mayor parte de los tumores sólidos. Sobre ella se hizo fluir la sangre en unas condiciones muy controladas para no dañar o contaminar estas frágiles células, un problema con el que ya se habían encontrado algunas iniciativas previas.
Debido a la escasa proporción de estas células malignas en el torrente sanguíneo, hasta ahora había sido imposible analizar una cantidad de sangre suficiente como para dar con ellas de manera fiable. Este nuevo sistema solventa este problema porque sus chips son capaces de analizar la muestra a gran velocidad, pero con la eficacia suficiente para que las células tumorales circulantes se queden 'pegadas' a la proteína al pasar por el dispositivo.


Una muestra de sangre atraviesa el dispositivo rectangular (Foto: H. M.)
"Todo el proceso es muy sencillo y realmente bello", explica Toner a elmundo.es, "la sangre se extrae mediante un análisis rutinario y no necesita ningún tipo de preparación previa". Estos aproximadamente 8 mililitros, añade, contienen aproximadamente 60.000 millones de células, "de las que sólo 100 o 1.000 son cancerosas. ¡Estamos buscando una aguja en un pajar!".
Una fiabilidad cercana al 100%
El dispositivo funcionó en el caso de los 68 pacientes con cáncer avanzado de pulmón, próstata, mama, páncreas y colon que suministraron una muestra de sangre para confirmar la validez del dispositivo. En total, de los 116 análisis que se realizaron con este material, el chip identificó células circulantes en 115 casos; mientras que, al contrario, cuando se examinó sangre de voluntarios sanos, el test no identificó ninguna de estas unidades tumorales.
Asimismo, este 'laboratorio en un chip' (lab-on-a-chip, como se denomina en inglés) demostró que el nivel de células malignas que se hallaron en el torrente sanguíneo oscilaba en función del tamaño de tumor y su respuesta a los tratamientos, lo que podría emplearse en un futuro como indicio de si la terapia antitumoral seleccionada está funcionando o si es necesario elegir nuevos fármacos.
"Sus aplicaciones son muy extensas e impresionantes", prosigue el doctor Toner. "Podremos evaluar a los pacientes en tratamiento contabilizando el número de células circulantes y cambiar de terapia si sus niveles aumentan, porque significará que el tratamiento no está funcionando. También podrá emplearse para detectar precozmente las recaídas en pacientes que estén en remisión y, por último, podrá emplearse para medir si un fármaco está activando o bloqueando algunas vías de las células tumorales".
"El uso de nanofluidos para detectar estas infrecuentes células es revolucionario", confiesa Toner, "aunque queda mucho trabajo por hacer, nuestro estudio abre la posibilidad a un seguimiento rápido y no invasivo del paciente". Eso sí, advierten de que aún falta tiempo para que el dispositivo esté plenamente operativo en la práctica clínica diaria. De momento, la agencia estadounidense del medicamento (FDA) ya ha autorizado uno similar (CellSearch) para el seguimiento de pacientes con cáncer de mama. Según este sistema, descubrir más de cinco de estas células en 7,5 mililitros de sangre significa que la mujer tiene un elevado riesgo de recaer.
Cautelas
Otra posible aplicación de este dispositivo es la detección precoz del cáncer en personas sanas, que no presentan aún ningún síntoma clínico de padecer la enfermedad, o bien la identificación a tiempo de posibles recaídas en pacientes que ya se han recuperado de un tumor. Aunque como advierte en un comentario en la misma revista Jonathan Uhr, de la Universidad de Texas (EEUU), habrá que ser cauto con esto.
De hecho, aclara este especialista, sólo una pequeña proporción de estas células tiene la capacidad de iniciar metástasis en otros órganos del cuerpo, y muchas de ellas inician un programa de suicidio controlado una vez que alcanzan el torrente sanguíneo. "Habrá que reducir al mínimo los resultados falsamente positivos", apunta en este sentido, "especialmente cuando únicamente se aíslen unas pocas de estas células". Tal vez, sugiere, la clave para ello estará en un análisis minucioso de las proteínas de su superficie, de manera que pueda saberse su grado de malignidad, e incluso en qué órgano han podido tener su origen.
O como apunta el especialista español Carlos Cordón-Cardó, profesor del departamento de Patología de la Universidad de Columbia (EEUU): "No sólo es importante que se haya logrado aislarlas, sino que esta plataforma permite analizarlas para comprender su significado; si se trata de células muertas que simplemente se han desprendido del tumor o si realmente tienen potencial maligno para anidar en otras partes del organismo".
En este sentido, Félix Bonilla, del Hospital Puerta de Hierro de Madrid, destaca sobre todo el logro técnico que supone este trabajo, con un porcentaje de fiabilidad que no se había logrado nunca antes. "Es un hecho que los pacientes con células circulantes, aunque no tengan metástasis, tienen una peor supervivencia", explica este especialista, "y aunque suponemos que son los precursores mas verosímiles de las metástasis, en humanos todavía no se ha demostrado la secuencia completa de este proceso".

CIENTÍFICOS ISRAELITAS CREAN LA NANOBIBLIA


Jerusalén-. ( AGENCIALAVOZ.COM ) Científicos israelíes anunciaron la creación de la Biblia más pequeña del mundo, logrando condensar una versión hebrea del libro sagrado en un chip de silicona recubierto de oro.


Esta Biblia cuyo tamaño es más pequeño que la cabeza de un alfiler, fue elaborada por investigadores de Technion, cuyo desafío consistió en empaquetar las 308.428 palabras de la Biblia hebrea (más conocida para la mayoría como el Antiguo Testamento) en un cuadrado de 0,5 milímetros, dijo a AFP Ohad Zohar, director del proyecto.
"Ésta es la Biblia más diminuta del mundo", dijo Zohar. "El Libro Guinness de los Récords tiene una Biblia cincuenta veces más grande".
Los científicos lograron su hazaña dirigiendo rayos de minúsculas partículas, llamados iones de galio, sobre la superficie de un chip de silicona.
"Al enviar un rayo de partículas hacia varios puntos del sustrato, podemos grabar cualquier patrón de puntos, especialmente uno que represente texto", dijo Zohar, estudiante del doctorado en Físicas.
La 'nanobiblia' fue desarrollada por el instituto, con sede en Haifa, como parte de un programa educativo destinado a estimular el interés de la nanociencia entre adolescentes.
Ahora, los científicos quieren hacer fotos de la Biblia en miniatura y ampliarlas al tamaño de un póster de 7x7 metros, que hará "posible leer la Biblia entera a simple vista", dijo.

 
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